Haitianas fuera de su país se convierten en activistas de los derechos de las mujeres y los migrantes
Cuando tenía diez años, Nina abandonó Haití con su familia, primero hacia República Dominicana con la esperanza de poder estudiar medicina en ese país. Allí conoció a su esposo y, junto con su primer hijo, migraron a Brasil. Con un segundo hijo y la esperanza de un futuro mejor, decidieron migrar a Canadá. Tras atravesar una de las rutas migratorias más peligrosas de la zona, el Tapón del Darién, llegaron…








