La Asamblea General de la ONU aprobó el miércoles por amplia mayoría una resolución en la que pide a los países que no reconozcan las cuatro regiones de Ucrania que Rusia ha reclamado, tras los llamados referendos celebrados a finales del mes pasado, y exige a Moscú que dé marcha atrás en su anexión ilegal.

El resultado fue de 143 Estados miembros a favor, cinco en contra y 35 abstenciones.

La resolución, que “defiende los principios” de la Carta de la ONU, señala que las regiones de Donetsk, Kherson, Luhansk y Zaporizhzhia están temporalmente ocupadas por Rusia como resultado de una agresión, violando la integridad territorial, la soberanía y la independencia política de Ucrania.

La Asamblea General asumió automáticamente la resolución para su debate, provocada por el uso del veto de Rusia en el Consejo de Seguridad por su intento de anexión.

Reversión inmediata

La resolución aprobada ahora en la Asamblea, pide a todos los Estados, a la ONU y a las organizaciones internacionales que no reconozcan ninguna de las pretensiones de anexión de Rusia y exige la inmediata revocación de su declaración de anexión.

La resolución acoge con satisfacción y “expresa su firme apoyo” a los continuos esfuerzos del Secretario General y los Estados miembros, para la distender la situación actual en busca de la paz a través del diálogo, la negociación y la mediación.

El debate sobre la resolución ucraniana comenzó el lunes, cuando el presidente de la Asamblea General, Csaba Kőrösi, dijo al órgano deliberante más representativo del mundo que la Carta de la ONU, el Secretario General y la propia Asamblea habían sido claros: la invasión rusa y el intento de anexión del territorio ucraniano por la fuerza “son ilegales”.

Bombardeo de zonas civiles

Desde el lunes por la mañana, Rusia ha lanzado decenas de misiles contra zonas civiles de múltiples ciudades ucranianas, lo que ha provocado docenas de muertos y heridos, en represalia por el bombardeo del puente ruso a Crimea el sábado. El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que el asalto era “otra escalada inaceptable” en la invasión de su vecino por parte de Rusia el 24 de febrero.

En su intervención al inicio del debate del lunes, Kőrösi dijo que “cuando se convierte en una rutina diaria ver imágenes de ciudades destruidas y cuerpos esparcidos, perdemos nuestra humanidad (…) Debemos encontrar una solución política basada en la Carta de la ONU y el derecho internacional”.

El debate comenzó con una votación de procedimiento sobre una medida que Rusia había solicitado por la que proponía que el proyecto de resolución que se debatía se votara en secreto y no mediante una votación abierta registrada, lo que fue rechazado por la mayoría de la Asamblea General.