Los Yankees barren a Boston y sellan su boleto a la Serie Divisional

La mayor rivalidad del béisbol volvió a encenderse, pero esta vez solo hubo un equipo sobre el terreno de juego. Los New York Yankees firmaron su boleto a la Serie Divisional de la Liga Americana tras aplastar a los Boston Red Sox en una Serie de Comodines que duró exactamente dos juegos y dejó una herida abierta en el orgullo de Massachusetts.

El Yankee Stadium fue el escenario donde la ofensiva neoyorquina demostró por qué sigue siendo una amenaza constante en octubre.

El primer compromiso de la serie fijó el tono imponente del cruce. Con una actuación impecable desde el montículo y un estallido ofensivo encabezado por Ben Rice, quien remolcó seis carreras, los locales propinaron una blanqueada contundente de 9-0 a sus eternos rivales.

Los bateadores de Boston lucieron desarmados ante el pitcheo neoyorquino, incapaces de descifrar la secuencia de lanzamientos en una noche donde el ambiente en las tribunas del Bronx ahogó cualquier intento de respuesta visitante.

Para el segundo encuentro, los Red Sox intentaron aferrarse a la supervivencia, pero el desenlace no ofreció sorpresas. A pesar de que los visitantes lograron romper el cero en las entradas intermedias, la respuesta de los Yankees fue implacable.

Apoyados en un ataque que castigó al pitcheo de relevo de Boston con un rally decisivo de seis anotaciones en el sexto episodio, Nueva York selló la victoria por marcador de 9-2. Con un parcial acumulado de 18 carreras a favor y solo dos en contra a lo largo de la serie, los locales certificaron la barrida e impidieron que la contienda tuviera que definirse en un tercer partido.

Esta clasificación representa un golpe de autoridad para la franquicia neoyorquina, que dejó en el camino a su rival histórico por segundo año consecutivo en esta misma instancia de postemporada.

Aunque los de Nueva York no lograron quedarse con el título divisional al finalizar segundos en el Este por detrás de los Tampa Bay Rays durante la temporada regular, el impulso conseguido en estos dos partidos de comodín restablece la confianza en el dugout de Aaron Boone.

Con el pase asegurado a la Serie Divisional (ALDS), los Yankees se preparan ahora para medir fuerzas justamente contra los Rays de Tampa Bay en una serie al mejor de cinco partidos.

El reto sube de nivel, pero tras deshacerse sin contemplaciones de los Red Sox, la novena del Bronx ha enviado un mensaje claro a toda la Liga Americana sobre sus aspiraciones en este octubre.