Arranca la excavación del nuevo túnel bajo el río Hudson para unir Nueva York y Nueva Jersey

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, asistió a la ceremonia de arranque en North Bergen y afirmó que espera que el nuevo túnel abra en 2034

En lo que representa el hito de infraestructura pública más ambicioso e indispensable de las últimas décadas para la Costa Este de los Estados Unidos, las autoridades de Nueva York y Nueva Jersey, bajo la dirección de la Comisión de Desarrollo Gateway, han dado inicio formal a los trabajos de excavación del nuevo túnel ferroviario de pasajeros bajo el río Hudson.

Esta megaobra, con un costo estimado de 16,000 millones de dólares y financiada en gran parte por el gobierno federal, marca el comienzo del fin para el severamente degradado sistema actual de transporte entre ambos estados, el cual data de 1910 y sufrió daños estructurales irreparables durante el huracán Sandy en 2012.

Las labores operativas comenzaron con la perforación de un tramo inicial de 1.6 kilómetros a través de las formaciones rocosas de Palisades en North Bergen, Nueva Jersey, utilizando maquinaria pesada de ingeniería alemana de más de 1,600 toneladas, previo al despliegue de tuneladoras especializadas que perforarán bajo el lecho del río en dirección a la estación de Penn Station en Manhattan.

La relevancia histórica de esta construcción trasciende la mera ingeniería civil, pues constituye la arteria vital del Corredor Noreste por la que transitan diariamente más de 200,000 pasajeros a bordo de los trenes de Amtrak y NJ Transit.

Garantizar la continuidad operativa y la modernización de esta ruta no solo evitará un colapso económico inminente de alcance nacional en caso de que las viejas vías fallen, sino que además duplicará la capacidad del transporte ferroviario regional, reducirá drásticamente los tiempos de traslado e impulsará el desarrollo socioeconómico de millones de trabajadores e industrias en toda la zona metropolitana.

Se proyecta que los dos tubos del nuevo túnel entren en funcionamiento para el año 2035, permitiendo el cierre temporal y la posterior rehabilitación integral del túnel de 1910, con la meta final de contar con un sistema interconectado y completamente optimizado de cuatro vías hacia 2038.

Apostar por este proyecto es asegurar un modelo de movilidad moderna, segura y sostenible que definirá el progreso de la región durante el próximo siglo.