El presidente de China, Xi Jinping, inauguró el 20° Congreso del Partido Comunista China, donde el mandatario prometió guiar al país a través de grandes desafíos.

Además Xi Jinping, se mostró listo para asegurar un tercer mandato en el poder, en un discurso en el que adoptó un tono confiado, destacando la creciente fuerza y ​​​​la influencia de China en su primera década en el poder.

Los primeros desafíos que enumeró Xi fueron la pandemia de covid-19, Hong Kong y Taiwán, de los cuales afirmó que China había salido victoriosa.

Xi ganó el aplauso más fuerte y prolongado de los casi 2.300 delegados cuidadosamente seleccionados dentro del Gran Salón del Pueblo cuando habló sobre Taiwán más adelante en el discurso.

Afirmó que China “luchará por una reunificación pacífica”, pero luego hizo una sombría advertencia, al decir que “nunca prometeremos renunciar al uso de la fuerza y ​​nos reservamos la opción de tomar todas las medidas necesarias”.

“Las ruedas de la historia avanzan hacia la reunificación de China y el rejuvenecimiento de la nación china. Se debe lograr la reunificación completa de nuestro país”, dijo Xi ante un estruendoso aplauso.

Indicó  que China ha “adoptado una postura clara contra el hegemonismo y la política de poder” y “nunca vaciló” en oposición al unilateralismo y la “intimidación”, en un aparente golpe a lo que Beijing ve como un orden mundial liderado por Estados Unidos que debe ser desmantelado.

Durante el desarrollo del Congreso, la mayoría de las reuniones se llevarán a cabo a puertas cerradas durante la semana. Cuando los delegados resurjan al final del congreso el próximo sábado, realizarán una votación ceremonial para aprobar el informe de trabajo de Xi y aprobar los cambios realizados en la constitución del partido, lo que podría otorgar a Xi nuevos títulos para fortalecer aún más su poder.