Westchester: Nueva ley exigirá programas de aprendizaje en grandes proyectos de construcción

En lo que se perfila como un hito para el desarrollo laboral del condado, la Junta de Legisladores de Westchester se dispone a aprobar esta noche, de forma unánime, una legislación que transformará la manera en que se ejecutan los proyectos públicos de infraestructura.

La medida busca garantizar que la inversión estatal no solo construya edificios y carreteras, sino también carreras profesionales sólidas y bien remuneradas para los residentes locales.

La nueva normativa establece un estándar claro: cualquier contratista que aspire a ejecutar proyectos de construcción del condado por un valor superior a 250,000 dólares deberá ofrecer programas de aprendizaje registrados en el estado de Nueva York.

Esta exigencia de “capacitación práctica” asegura que las obras públicas sean realizadas por manos altamente cualificadas, al tiempo que abre una vía de acceso directa a los oficios especializados para jóvenes y trabajadores en busca de estabilidad económica. Para proteger a las pequeñas empresas locales, la ley contempla una exención para aquellos contratistas que cuenten con 14 empleados o menos.

Durante la presentación de la medida, el respaldo sindical fue evidente. Ed Cooke, vicepresidente del Consejo de Oficios de la Construcción de Westchester Putnam, estuvo acompañado por Jonathan Valdovinos, un joven residente de Port Chester y aprendiz de carpintero, quien personifica el éxito de estos programas. Para Valdovinos, el aprendizaje ha sido la llave para acceder a oportunidades que antes parecían fuera de su alcance.

El presidente de la Junta, Vedat Gashi, destacó que la ley es un reflejo de los valores del condado:

“Cuando el condado construye, esta ley garantizará que también estemos creando oportunidades para los residentes y elevando los estándares de construcción”, afirmó Gashi.

Por su parte, el legislador David J. Tubiolo, tras dos años de trabajo en la iniciativa, subrayó que apoyar a los sindicatos se traduce en lugares de trabajo más seguros y comunidades más fuertes. En sintonía, la legisladora Jenn Puja calificó el proyecto como un triunfo de la colaboración y la defensa de los derechos de los trabajadores.

La legisladora Emiljana Ulaj comparó el acceso a estos programas con obtener un “billete dorado”, destacando que los oficios de la construcción son resistentes a la automatización tecnológica y fundamentales para resolver las crisis actuales. Según Ulaj, estos nuevos profesionales serán quienes construyan las viviendas necesarias para paliar la escasez habitacional y quienes modernicen la infraestructura ante los desafíos del cambio climático.