
En un esfuerzo por transformar el paisaje urbano y mejorar la salud pública, la ciudad de Nueva York ha anunciado un cronograma para eliminar definitivamente las bolsas de basura de sus aceras.
Bajo el lema “Ponle una tapa” (Put a LID on it), el plan busca que para finales de 2031, que cada vecindario de los cinco condados cuente con contenedores herméticos.
El Departamento de Saneamiento está introduciendo una infraestructura moderna que cambiará la forma en que los neoyorquinos descartan sus residuos. El sistema se basa en dos pilares tecnológicos:
- Contenedores “Empire Bin”: Recipientes diseñados específicamente para ser a prueba de ratas, evitando que los roedores accedan a los desechos orgánicos.
- Camiones de carga lateral automatizados: Una nueva flota de vehículos que permitirá recoger los contenedores de manera más rápida y limpia.


Si bien el proyecto abarca toda la metrópoli, varios distritos comunitarios han sido seleccionados para completar su transición total para finales de 2027. Entre las zonas prioritarias se encuentran:
- Manhattan: West Village, SoHo, Little Italy y West Harlem.
- Brooklyn: DUMBO, Downtown Brooklyn, Crown Heights y Fort Greene.
- El Bronx: Hunts Point, University Heights y Fordham Heights.
- Queens: Sunnyside y Woodside.
- Staten Island: Stapleton y West Brighton, entre otros.
“Si ves un contenedor marcando tu vecindario en el mapa, tu comunidad estará a la vanguardia de este cambio en menos de dos años”, señalaron las autoridades.
El objetivo final es claro: asfixiar la fuente de alimento de la población de roedores de la ciudad. Al contener los desechos en estructuras sólidas y cerradas, Nueva York espera reducir drásticamente las infestaciones que han afectado a la ciudad por décadas.
Como resume el comunicado oficial del proyecto: “Es un mal día para las ratas, pero un gran día para los neoyorquinos”. Se espera que para finales de 2031, la imagen de montañas de bolsas plásticas bloqueando el paso peatonal sea solo un recuerdo del pasado.