Sin Gareth Bale, la selección de Gales se enfrentó a la Polonia de Robert Lewandowski, en el primer partido de la nueva edición de la UEFA Nations League; un competido duelo resuelto con una apurada remontada de Polonia contra Gales, transformada por los tantos de Jakub Kaminski y Karol Swiderski en los últimos 20 minutos del encuentro.

El atacante del Bayern al que aspira el Barcelona, presente los 90 minutos sobre el terreno de juego, se quedó sin gol, sin la destreza por la que es uno de los delanteros más pretendidos del mundo, aplacado por el equipo galés durante casi todo el encuentro. Es imposible hacerlo al completo, como demostró en la acción de la victoria o en la fantástica maniobra de tacón en el medio campo con la que condujo hasta el área contraria en el minuto 20, frustrada por la intervención del portero Ward cuando lanzó su tiro.

Fue su mejor jugada -quizá la de todos- del choque de este miércoles, con ocasiones para los dos, competido en todo momento y con ventaja de Gales al comienzo del segundo tiempo, cuando Jonny Williams marcó el 0-1 con un derechazo cruzado desde el borde del área que parecía mucho menos peligroso de lo que finalmente fue para el guardameta local Kamil Grabara.

El efecto que tomó la pelota y la dificultad de visión transformaron el lanzamiento en un jeroglífico sin resolución para el portero y obligaron a la remontada a Polonia, sin gol de Lewandowski ni minutos para Bale, ambos abrazados, sonrientes, en una breve conversación en el centro del campo, una vez concluido el partido.