
La ciudad de Nueva York se prepara para realizar el domingo 1 de noviembre el habitual ajuste en las agujas de sus relojes, marcando el final del horario de verano y el retorno formal al horario estándar de este año.
La transición oficial ocurrirá durante la madrugada, momento en que los dispositivos deberán atrasarse exactamente una hora para adaptarse al ciclo invernal.
El cambio de hora está programado para ejecutarse a las 2:00 a. m., instante en el que el tiempo retrocederá a la 1:00 a. m.
Con este ajuste, los habitantes de la Gran Manzana ganarán una hora adicional de descanso durante la noche, aunque comenzarán a experimentar jornadas con luz solar más breves durante las tardes a lo largo de los próximos meses.
Esta modificación periódica responde a la legislación federal de Estados Unidos que regula el horario de verano desde el segundo domingo de marzo hasta el primer domingo de noviembre.
Las autoridades locales han recordado a la población la importancia de verificar los dispositivos analógicos y los electrodomésticos que no se actualizan de forma automática, asegurando así una transición ordenada en los horarios habituales de trabajo y transporte.
Asimismo, los servicios de emergencia de la ciudad suelen aprovechar la coyuntura de este evento para recomendar a los ciudadanos el reemplazo preventivo de las baterías en las alarmas y detectores de humo de sus hogares.
Con la llegada del horario de invierno, la metrópoli inicia su transición formal hacia el periodo invernal, el cual se mantendrá vigente hasta mediados de marzo del próximo año.