Nueva York ha declarado Emergencia de Salud Pública por brote de viruela del mono, lo que permitirá brindar herramientas adicionales para ayudar a frenar la propagación en la ciudad que se ha convertido en el epicentro de otra crisis sanitaria.

El alcalde Eric Adams y el comisionado Dr. Ashwin Vasan emitieron oficialmente la declaración el sábado, un día después de que la gobernadora Kathy Hochul declarara una emergencia por desastre para conseguir ayuda federal adicional para el estado.

“Hoy declaramos la viruela del mono como una emergencia de salud pública en la ciudad de Nueva York”, dijeron Adams. “Esta declaración, que entra en vigor inmediatamente, permitirá al Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York (DOHMH) emitir órdenes de emergencia del comisionado bajo el Código de Salud de la ciudad de Nueva York y modificar las disposiciones del Código de Salud para establecer medidas que ayuden a frenar la propagación”.

“En las últimas semanas, hemos actuado lo más rápidamente posible para ampliar la divulgación y el acceso a las vacunas y el tratamiento para mantener a la gente a salvo”, agrega el comunicado de la ciudad.

Además, asegura que están trabajando con todos los niveles del gobierno, “para obtener tantas dosis adicionales como sea posible, tan rápido como sea posible, para proteger a los neoyorquinos durante este creciente brote”.

“La ciudad de Nueva York es actualmente el epicentro del brote, y estimamos que aproximadamente 150.000 neoyorquinos pueden estar en riesgo de exposición a la viruela del mono. Seguiremos trabajando con nuestros socios federales para asegurar más dosis tan pronto como estén disponibles. Este brote debe afrontarse con urgencia, acción y recursos, tanto a nivel nacional como mundial, y esta declaración de emergencia de salud pública refleja la gravedad del momento”.

Según el estado, ahora más profesionales de la salud podrán administrar las vacunas contra la viruela del mono, ya que los servicios médicos de urgencia, los farmacéuticos y las parteras podrán repartir las dosis. Los proveedores de atención sanitaria también enviarán ahora los datos de las vacunas al departamento de salud del estado, ya que la declaración de emergencia debería reducir algunos de los trámites burocráticos y acelerar los esfuerzos de reabastecimiento.