
El pasado lunes 20 de abril de 2026, el Lincoln Center fue el escenario de un reencuentro que muchos consideraban imposible: el estreno mundial de “El Diablo Viste a la Moda 2” (The Devil Wears Prada 2).
La alfombra roja no solo fue un desfile de alta costura, sino un testamento del impacto perdurable de la franquicia. El elenco original (Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci) se reunió bajo los flashes, demostrando que el tiempo solo ha refinado su estilo y su química.
Como era de esperarse, la moda fue la gran protagonista de la noche:
- Meryl Streep, encarnando una vez más la autoridad de Miranda Priestly, deslumbró con un vestido granate de Givenchy, complementado con guantes negros y sus icónicas gafas de sol.
- Anne Hathaway optó por la elegancia clásica con un diseño en tonos rojos oscuros de Louis Vuitton.
- Emily Blunt capturó todas las miradas con un voluminoso y vanguardista vestido de Schiaparelli.
El evento también contó con la presencia de nuevas incorporaciones al universo Runway, incluyendo a Simone Ashley, Lucy Liu y la esperadísima Lady Gaga, quien tiene un papel clave en esta secuela.
La trama, dirigida nuevamente por David Frankel, traslada a los espectadores a un panorama mediático radicalmente distinto al de 2006. En esta entrega, Miranda Priestly enfrenta el declive de las revistas impresas y debe medirse cara a cara con su antigua asistente, Emily Charlton (Blunt), quien ahora es una poderosa ejecutiva en un conglomerado de lujo. Por su parte, Andy Sachs (Hathaway) regresa al círculo de Miranda, pero esta vez desde una posición de influencia editorial que promete chispas en pantalla.
El fervor por la secuela ha roto récords incluso antes de su llegada a las salas:
- 222 millones de vistas: El tráiler oficial alcanzó esta cifra en solo 24 horas, el debut más exitoso para un avance de 20th Century Studios.
- Estreno en cines: La película llegará a las pantallas de todo el mundo el próximo 1 de mayo de 2026.
- Banda sonora: El tema principal, con tintes house pop, fue lanzado el 9 de abril y ya domina las listas de reproducción globales.
La crítica internacional, presente en la premiere, coincide en que la “magia” no se ha perdido. Nueva York volvió a ser, por una noche, la oficina personal de Miranda Priestly, recordándonos que, aunque las tendencias pasen, el estilo, y un buen insulto sofisticado, es eterno. “That’s all”.