
Durante la primera sesión dedicada exclusivamente a este tema, los concejales expresaron especial preocupación por la creciente dependencia de sistemas automatizados en la infraestructura crítica local.
El debate se centró en la fragilidad de las redes de distribución de energía, el suministro de agua y los centros de atención de emergencias ante potenciales fallos algorítmicos, sesgos de diseño o ciberataques coordinados que apunten a modelos de decisión automatizada.
Asimismo, la discusión abordó las implicaciones éticas y de seguridad pública derivadas del uso de herramientas de vigilancia basadas en inteligencia artificial, como el reconocimiento facial y los modelos de vigilancia predictiva.
Diversos miembros del concejo subrayaron la urgencia de establecer marcos de supervisión humana permanente para evitar arbitrariedades, discriminación algorítmica y la pérdida del control social sobre las decisiones policiales y administrativas.
Otro de los ejes prioritarios expuestos en el pleno fue el impacto socioeconómico que el avance tecnológico acelerado provocará en el mercado laboral del municipio.
Las autoridades señalaron la necesidad de diseñar planes de contingencia para mitigar la rápida sustitución de empleos en sectores como la atención al cliente, el transporte y las tareas administrativas, evitando crisis de desempleo masivo a nivel local.
Finalmente, el Concejo Municipal acordó la creación de un comité técnico interdisciplinario compuesto por expertos en ciberseguridad, ética digital y derecho público, el cual redactará un primer borrador de normativa local.
Con esta medida, la administración busca sentar un precedente regional al exigir estándares rigurosos de mitigación de riesgos antes de permitir la integración de modelos avanzados de inteligencia artificial en la gestión municipal.