Los Ángeles FC conquistaron la MLS por 3-0 en los penales frente a Philadelphia Union tras empatar 3-3 en los 120 minutos de un partido que tuvo una expulsión y el ingreso clave del arquero suplente, John McCarthy, para la definición desde el punto central del área.

Kellyn Acosta marcó el 1-0 para los angelinos a los 28 minutos. En la segunda parte, Daniel Gazdag igualó a los 59, faltando unos minutos para el final del segundo tiempo, José Murillo adelantaba nuevamente a los angelinos, pero tan solo unos segundos luego Jack Elliott empataba las acciones. 2-2. Resultado, que obliga a jugarse 30 minutos de prorroga.

El primer tiempo suplementario pasó sin gol, en el segundo tiempo, el arquero de los ángeles, Maxime Crépeau y el jugador Cory Burke tuvieron un fuerte encuentro por lo que los médicos asistieron de inmediato para asistir a ambos futbolistas. Desde la transmisión oficial aludieron a una posible fractura que podría haber sufrido el portero, aunque aún no hay mayores precisiones sobre el jugador que se retiró en camilla y fue sustituido por la gravedad de la infracción, por  John McCarthy.

Continuaba el encuentro y el jugador Elliot marcó su doblete para poner a Philadelphia Union 3-2 por delante en el marcador por primera vez en todo el encuentro. Pero, Los Ángeles FC tenían una carta guardada en el banco, ingresó Gareth Bale en lugar del mexicano Carlos Vela y el galés fue el responsable de anotar a los 128 minutos que estiró la definición a los tiros desde el punto penal.

En este momento McCarthy se hizo gigante al tapar los penales de José Martínez y Kai Wagner con suma elasticidad para tirarse a sus palos derecho e izquierdo, respectivamente, y convertirse en el héroe menos pensado.

Ilie Sánchez fue el encargado de convertir el tanto final que decretó el primer título para la entidad de Los Ángeles, que festejó con todos sus fanáticos presentes en el estadio Banc of California.