La ciudad de Nueva York se rebela contra la propuesta federal de eliminar el registro de datos demográficos laborales

Las autoridades de la ciudad de Nueva York han alzado la voz de forma conjunta para oponerse firmemente a una iniciativa de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los Estados Unidos (EEOC), la cual busca poner fin a la recopilación y reporte obligatorio de datos demográficos sobre raza y género en las grandes empresas del país.

La postura del gobierno neoyorquino, encabezada por la Oficina de Equidad y Justicia Racial de la Alcaldía (MOERJ) junto con diversas agencias municipales y otras siete jurisdicciones estadounidenses, advierte que esta medida federal representa un grave peligro para la transparencia laboral y la lucha contra la discriminación.

Durante más de seis décadas, el marco normativo derivado de la Ley de Derechos Civiles de 1964 ha exigido a las grandes empresas reportar la composición de su personal. Estos registros han servido como una herramienta fundamental para rastrear desigualdades, investigar patrones discriminatorios en las contrataciones y promover el ascenso de minorías y mujeres en el ámbito laboral.

La eliminación de esta obligación afectaría a un sistema de seguimiento que actualmente abarca a más de 50 millones de empleados y 73.000 empleadores en todo el territorio nacional, privando a los organismos reguladores y a los propios trabajadores de información clave.

Líderes locales y defensores de los derechos civiles han señalado de forma unánime que no se pueden corregir las brechas económicas e históricas si se destruyen los mecanismos que permiten visibilizarlas.

Representantes de comisiones municipales de equidad de género, derechos humanos y asuntos LGBTQIA+ coincidieron en que privar al público de estos datos no solo debilita la capacidad del Estado para sancionar prácticas ilegales, sino que también despoja a los ciudadanos de un criterio informado para elegir dónde trabajar o para exigir mejoras salariales y organizacionales a sus empleadores.

Ante lo que consideran un retroceso regulatorio que amenaza los avances en materia de derechos civiles, las agencias de Nueva York han instado formalmente a la EEOC a retirar la propuesta y mantener la exigencia de informes demográficos.

La administración de la ciudad reafirmó su compromiso de seguir utilizando herramientas analíticas y de recolección de datos para garantizar la aplicación de sus propias leyes locales contra la discriminación, defender la igualdad de oportunidades y asegurar que el mercado de trabajo ofrezca un trato justo para toda la ciudadanía.