
El alcalde Zohran Kwame Mamdani y el comisionado del Departamento de Transportes de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT), Mike Flynn, han anunciado oficialmente el inicio de las obras de remodelación y mejora de los carriles bus en un tramo clave de ocho manzanas de Lexington Avenue, concretamente entre las calles 60 y 52.
El proyecto central consiste en sustituir los actuales carriles bus situados junto a la acera por el sistema de carriles desplazados (offset bus lanes). Esta tipología sitúa el carril exclusivo para el transporte público separado de la acera por una franja de estacionamiento o carga y descarga, lo que impide que los vehículos privados bloqueen el paso de los autobuses al intentar estacionar de forma indebida.
“Los neoyorquinos merecen autobuses que se muevan de manera rápida y confiable, no atrapados en el tráfico porque alguien decidió tratar un carril bus como su estacionamiento privado”, declaró de forma contundente el alcalde Mamdani durante la presentación del proyecto.
Actualmente, las ocho rutas de autobús que operan en este corredor (BxM1, M101, M102, M103, SIM11, SIM22, SIM26 y SIM6) registran una velocidad media diurna de tan solo 8 km/h (5 mph). Esto se debe a las constantes interrupciones provocadas por vehículos comerciales y particulares que paran en doble fila o junto a la acera para realizar repartos o bajada de pasajeros. Con el nuevo diseño, la avenida se reconfigurará para albergar:
- Dos carriles de estacionamiento/carga.
- Un carril exclusivo para autobuses.
- Dos carriles de circulación general.
La vicealcaldesa de Operaciones, Julia Kerson, destacó el impacto social de la medida: “Este proyecto beneficiará a decenas de miles de trabajadores y familias que dependen de Lexington Avenue en su día a día”. Por su parte, el comisionado Flynn recordó que, en el estado actual, las velocidades “apenas superan el ritmo de una persona caminando”.
La decisión del NYC DOT se ampara en los excelentes resultados de una reforma idéntica ejecutada en 2019 en el tramo norte de la misma avenida (entre las calles 96 y 60). Tras desplazar el carril bus en dicha sección, la velocidad del servicio se incrementó en un 26% y los atropellos a peatones disminuyeron un 35%.
Las reacciones de las principales asociaciones de movilidad y transporte no se han hecho esperar. Danny Pearlstein, director de Política de Riders Alliance, calificó la medida como un avance para la justicia económica: “Los autobuses de Manhattan son los más lentos del país. Priorizar a los pasajeros, que tienen los trayectos más largos, frente a los coches mal estacionados, es el camino correcto”. Desde la plataforma Transportation Alternatives, Emily Jacobi celebró la extensión de este modelo hacia el centro financiero en lo que denominan la lucha por un “Milagro en Midtown”.
Las obras en Lexington Avenue coinciden con el arranque de la campaña de construcción de primavera del NYC DOT, que mantiene proyectos similares en marcha en Flatbush Avenue (Brooklyn), Madison Avenue (Manhattan) y próximamente en Fordham Road (el Bronx).