La procesión fúnebre de la reina Isabel II de Inglaterra ha llegado al castillo de Windsor, donde tendrá lugar una misa en la abadía de Westminster y se procederá al entierro de la monarca.

El coche fúnebre ha tardado un poco más de media hora en completar su recorrido desde bajo la vigilancia constante de los británicos que se han acercado a dar su último adiós a Isabel II.