La Corte Suprema de Justicia de Honduras ha rectificado el pasado lunes la solicitud de extradición por parte de Estados Unidos para el expresidente del país Juan Orlando Hernández.

El caso de Hernandez podría convertirse en el caso de narcotráfico de más alto perfil en Nueva York después del juicio del capo mexicano Joaquín Guzmán Loera, conocido como el Chapo.

En un fallo unánime, la corte de Honduras rechazó la moción presentada por los abogados de Hernández para bloquear la solicitud de extradición presentada en febrero por Estados Unidos. Tras el fallo, el equipo legal de Hernández dijo que está analizando la posibilidad de solicitar una orden judicial, aunque no quedó claro qué recurso legal les queda a los abogados para evitar que su cliente sea juzgado en el extranjero.

“Lo que hoy se admitió es la extradición. Todavía no se le ha declarado ni culpable ni inocente”, dijo Tomás Zambrano, jefe de la bancada en el Congreso del Partido Nacional, del que forma parte Hernández, “Como nacionalistas, como hondureños, nos solidarizarnos con la familia del presidente Hernández”.

Ocasionalmente se dispararon fuegos artificiales en diferentes partes de la capital de Honduras, Tegucigalpa, mientras algunos residentes celebraban la decisión contra un expresidente profundamente impopular, bajo cuyo gobierno el país se volvió más autoritario y corrupto.

Las autoridades estadounidenses han acusado a Hernández, quien dejó el poder en enero después de que su partido sufriera una aplastante derrota en las elecciones generales de noviembre, de confabularse con los cárteles de la droga para enviar toneladas de cocaína a Estados Unidos a cambio de apoyo financiero para su partido político, según el pedido de extradición.

Las autoridades estadounidenses afirmaron que Honduras, durante el mandato de Hernández, se convirtió en uno de los mayores centros de tránsito de drogas de América Latina y que el expresidente permitió que los cárteles penetraran en las más altas esferas del gobierno de su país.