El Papa León XIV desde Camerún condena a los “Tiranos”

Bajo un sol abrasador y el estruendo de miles de fieles que colmaron las calles de Camerún, el Papa León XIV pronunció este jueves uno de los discursos más políticos y frontales de su pontificado.

Desde la Catedral de San José de Bamenda, epicentro de un conflicto separatista que cumple ya una década, el Sumo Pontífice no utilizó metáforas diplomáticas para describir la crisis global.

“El mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos, pero se mantiene unido por una multitud de hermanos y hermanas solidarios”, sentenció ante una multitud que interrumpió sus palabras con vítores y cánticos.

Las declaraciones del Papa ocurren en un momento de altísima tensión geopolítica, marcando un claro contraste con el gobierno de su país de origen.

A la vez, León XIV vinculó directamente la violencia en África con los intereses de las potencias internacionales:

• El negocio del hambre: El Papa denunció a quienes “saquean las tierras” africanas y luego “invierten las ganancias en armas”, alimentando un ciclo interminable de muerte.
• Advertencia espiritual: En un tono severo, lanzó una advertencia a los líderes que usan la fe como herramienta de control: “¡Ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares y políticos!”.

La elección de Bamendacomo parada de su gira no fue casual. El arzobispo local, Andrew Nkea Fuanya, recordó al Papa que el suelo que pisaba “ha bebido la sangre de muchos de nuestros hijos”. León XIV respondió instando a un “cambio de rumbo decidido” que priorice la educación sobre la artillería.

La visita a Camerún, segunda escala de su gira por Argelia, Angola y Guinea Ecuatorial, consolida a León XIV como un líder que no teme alzar la voz en defensa de los marginados, incluso si eso significa confrontar directamente a los centros de poder en Washington y Europa.