El informe oficial reporta baja histórica en homicidios y tiroteos en Nueva York

El último informe sobre seguridad pública divulgado por la comisionada Jessica Tisch revela una transformación en los indicadores delictivos de Nueva York, marcando enero de 2026 como el período más seguro en décadas para la violencia armada y los homicidios, en un momento donde la percepción ciudadana y el debate político giran alrededor de la eficacia policial y los riesgos persistentes para residentes y visitantes.

De acuerdo con los datos difundidos por Tisch y el NYPD, la ciudad registró en enero solo 12 homicidios, una cifra que contrasta de manera contundente con los 30 casos reportados en el mismo mes del año anterior, lo que implica una baja del 60 %Además, se documentaron aproximadamente 40 incidentes de tiroteo y 47 víctimas de disparos, ambos siendo los niveles más bajos desde que se tienen registros comparables.

Este descenso en los delitos más graves no se limita solo a los homicidios. El informe oficial destaca reducciones también en otras categorías delictivas. El robo con allanamiento mostró un descenso cercano al 27,8 %. Robo, hurto menor, robo de autos y hurtos mayores experimentaron igualmente tendencias a la baja. Según la presentación de Jessica Tisch, estos avances se deben en parte al despliegue ampliado de agentes en zonas de alto riesgo, a enfoques apoyados en el análisis de datos para detectar patrones criminales y a iniciativas específicas como el Winter Violence Reduction Plan, que establece el patrullaje peatonal focalizado en varios sectores.

Pese a este panorama alentador en cuanto a delitos violentos, el informe advierte sobre retos urgentes. Un área especialmente sensible son los crímenes de odio. En enero, este tipo de incidentes aumentó por encima del 150 % con respecto al mismo período del año anterior, impulsados principalmente por el alza de ataques antisemitas. La criminalidad vinculada al sistema de transporte público y ciertos delitos sexuales también registraron ligeros incrementos, aunque parte de estos datos responde a cambios en la definición legal de las infracciones o a una mayor disposición de las víctimas a presentar denuncias.

La publicación de este informe coincide con una etapa en que la discusión acerca de la seguridad domina tanto el clima político como la conversación social diaria en Nueva York. Las estadísticas puestas a disposición por Tisch dotan de herramientas para calibrar la eficacia de las estrategias actuales, a la vez que subrayan la necesidad de mantener la vigilancia y ajustar las políticas en aquellas áreas donde la criminalidad desafía los avances recientes.