En el Camp Nou se vivió un emocionante partido amistoso entre el Barcelona de Xavi Hernández y el Manchester City de Pep Guardiola reunidos por una noble causa, donde jugaron para recaudar dinero para la investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

La pandemia de coronavirus había pospuesto el encuentro entre dos potencias del futbol europeo, con el atractivo de ver a dos de los mejores delanteros del planeta en acción: Robert Lewandowski y Erling Haaland, aunque solamente el noruego vio minutos y fue ovacionado cuando se levantó a calentar.

El Barcelona preparó una fiesta para recibir a Pep Guardiola, el hombre que les dio el mítico Sextete en el banquillo, cuando Xavi Hernández era el cerebro del mediocampo junto a Sergio Busquets y Andrés Iniesta. Esta vez como rivales, ambos dieron rienda suelta al enorme talento en sus plantillas para una feria de goles que terminó 3-3.

La naturaleza amistosa del juego permitió ver acciones de peligro desde temprano. Al minuto 3, Pierre-Emerick Aubameyang no supo aprovechar un centro de Sergi Roberto; dos minutos después, ahora fue Franck Kessie quien se quedó cerca de la ventaja catalana al poner la redonda en el palo.

El Manchester City al 22’ abrió el marcador por medio de uno de sus fichajes estrella, el argentino Julián Álvarez, quien aprovechó un error del portero, Iñaki Peña, que soltó el balón y el argentino no falló para hacer el primero de la visita Cole Palmer tuvo el 2-0 para el City, pero perdonó.

El que no falló al 29′ fue Aubameyang -de quien se dice podría irse al Chelsea en breve-, quien remató de volea un alargue con la cabeza de Sergio Busquets y así empatar.

Tras su error en el primer gol inglés, Iñaki Peña tuvo par de salvadas destacadas. Al 31’ le quitó el gol a Bernardo Silva con una providencial estirada sobre el tiro del jugador del cuadro inglés e iniciando el segundo lapso se lo privó a Julián Álvarez tras una falla de Jules Koundé. Frenkie de Jong hizo el 2-1 para el Barcelona al 66’, al aprovechar un error de Kevin de Bruyne.

Primero le pegó Memphis Depay y en segunda instancia su compatriota la mandó a guardar. La ventaja duró poco ya que al 70’, Palmer ahora sí no falló y puso el 2-2 al recibir de Joao Cancelo y definir dentro del área. En el minuto 79, el olvidado Memphis remató dentro del área el 3-2 con todas las facilidades en una buena jugada de Sergi Roberto del Barcelona, aunque de último segundo, en el noveno minuto del agregado, el argelino Riyad Mahrez marcó de penal al ángulo el 3-3 que mandó felices a casa a miles de aficionados y a los jugadores, fundidos la mayoría en abrazos.