
En una noche cargada de dramatismo, lágrimas y puro fútbol, el Al-Nassr se consagró campeón de la Liga Profesional Saudí tras vencer por 4-1 al Damac en la última jornada. El equipo comandado por el director técnico Jorge Jesús rompió una sequía de siete años sin títulos de liga local, desatando la euforia en el Alawwal Park al finalizar el torneo con 86 puntos, apenas dos por encima de su acérrimo rival, el Al-Hilal.
Cuando la presión quemaba y los fantasmas de torneos pasados amenazaban con arruinar la fiesta, con un Damac que llegó a recortar distancias desde el punto penal, apareció la figura del de siempre. A sus 41 años, Cristiano Ronaldo se echó el equipo al hombro y destrabó el encuentro en la segunda mitad.
El astro portugués firmó un doblete antológico: primero, al minuto 63, con un espectacular cobro de falta directa que superó la barrera por fuera para clavarse en el palo largo; y posteriormente, al minuto 80, con un remate letal dentro del área que selló el 4-1 definitivo. Sadio Mané y Kingsley Coman completaron la goleada para los locales.
Al ser sustituido en los compases finales, el “Bicho” no pudo contener la emoción y rompió en llanto en el banquillo, liberando la enorme presión acumulada tras varias temporadas de sequía oficial a nivel de clubes desde su llegada a territorio saudí a principios de 2023.
Con estas dos anotaciones, Cristiano Ronaldo cerró la campaña liguera con 28 goles, consolidándose una vez más en la élite de los artilleros del torneo. Además, el atacante luso alcanzó la estratosférica cifra de 973 goles oficiales en su carrera profesional, quedando a tan solo 27 festejos de la mítica barrera de los 1,000 goles.
Este campeonato representa el título oficial número 36 en la legendaria vitrina de CR7, quien llegará con el impulso anímico al tope para capitanear a la Selección de Portugal en la Copa del Mundo de la FIFA el próximo mes de junio. Arabia Saudí tiene un nuevo rey, y su nombre es Cristiano Ronaldo.