Aumenta el conflicto en Tierra Santa

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Ha aumentado la alta tensión estas últimas semanas en Jerusalén, a raíz de los choques en la Explanada de la Mezquita, ha llegado al sur de Israel y la Franja de Gaza.

Se teme que la cadena de acciones y represalias, que se ha reactivado con la disputa política y religiosa procedente de la santa y disputada Ciudad desemboque en un enfrentamiento a gran escala como el último, hace once meses.

Según el Tsáhal, que ha reforzado su defensa en el sur de Israel, sus aviones bombardearon “un puesto militar y la entrada de un túnel del terror que conduce a un complejo subterráneo central que contiene productos químicos en bruto usados para la fabricación de motores de proyectiles. Este ataque dañará significativamente su capacidad de fabricación”. Y responsabilizó a Hamas de “cualquier ataque terrorista” desde el territorio palestino que controla desde el 2007.

“El ataque en Gaza solo refuerza y anima a la resistencia para seguir la lucha y proteger nuestros Lugares Santos cueste lo que cueste. La campaña solo tiene un final posible, nuestra victoria”, afirmó el portavoz de Hamas, Hazem Qassem. Poco después de sus palabras, las sirenas volvieron a activarse en poblaciones israelíes. Tras indicar que cuatro proyectiles fueron interceptados por la el escudo de seguridad, “Cúpula de Hierro”, el Ejército rectificó señalando que el motivo real de las alarmas fue una ráfaga de disparos desde el territorio palestino.

Israel atacó también posiciones de Hamas que fueron usadas para disparar misiles contra aviones israelíes durante su ataque. Hamas también informó del disparo de un misil tierra-aire el pasado lunes contra aviones israelíes cuando atacaron una fábrica de armas en respuesta al proyectil palestino que rompía una calma de varios meses.

Un escenario explosivo- de momento muy lejos de lo vivido en mayo del 2021, que las autoridades israelíes intentaron evitar este miércoles por la tarde cuando ordenaron bloquear la llegada de unos 200 ultranacionalistas a la Ciudad Vieja a través de la Puerta de Damasco en una manifestación (no autorizada) de protesta por los “ataques palestinos y falta de soberanía de Israel en el Monte del Templo”.

Hamas y Yihad Islámica habían avisado a Israel de severas consecuencias si permitía que el “Desfile de Banderas” llegase al emblemático acceso situado en Jerusalén Este. La advertencia palestina de la reanudación de proyectiles contra el sur israelí tras el lanzado el lunes que rompía meses de calma fue tomada muy en serio por los organismos de seguridad israelíes que recomendaron al primer ministro Naftali Bennett prohibir la manifestación de la derecha más nacionalista en ese trazado tan propenso a la fricción con palestinos. Cabe recordar que el tradicional “Desfile de Banderas” se celebra en mayo cuando su país celebra la unificación de Jerusalén tras ocupar su parte oriental en la guerra del 67.

“Gracias a la capacidad de disuasión y la nueva fórmula impuesta por la resistencia a Israel durante la última guerra, se evitó la llegada de colonos a las cercanías de Al Aqsa y la llegada del Desfile de Banderas en la Puerta de Damasco y el barrio musulmán”, declaró el portavoz de Hamas, Fauzi Barhum, en lo que su organización celebró como gran logro sobre su enemigo.

Ante la creciente tensión en Jerusalén, Egipto presionó en los últimos días a Hamas para que imponga su autoridad en Gaza y evite el lanzamiento de proyectiles. Pero Yihad Islámica, apoyado por Irán, había lanzada advertencias concretas a Israel tras los enfrentamientos del pasado viernes en la mezquita Al Aqsa (más de 150 palestinos y diez policías israelíes heridos) y las redadas que el Ejército israelí inició en la zona de Yenin, feudo de milicianos al norte de Cisjordania, como respuesta a la ola de atentados armados palestinos en cuatro ciudades de Israel.

Mientras la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y las facciones palestinas acusan a Israel de la violencia en la Explanada de las Mezquitas y de querer variar el Statu Quo del santuario, Israel lo niega, denuncia una “campaña de fake news y conspiraciones” y asegura que los choques empezaron cuando centenares de jóvenes lanzaron piedras y cóctels molotov desde la Explanada de las Mezquitas contra agentes en los accesos y la explanada del Muro de Lamentaciones.

Israelíes y palestinos esperan no tener que lamentar en el futuro que a mediados de abril del 2022 y en pleno Ramadán y Pesaj empezó la cuenta atrás para una nueva escalada bélica. Las perspectivas no son optimistas: Este jueves arrancó con un proyectil lanzado desde Gaza (no alcanzó el territorio israelí y cayó en la zona palestina) y algunos enfrentamientos en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén.