Dani Alves regresó al Camp Nou, donde ha sido uno de los grandes ovacionados.

En los minutos previos al partido se pudo ver un video con sus mejores momentos como jugador azulgrana. Además, el presidente Joan Laporta le entregó una placa y sus antiguos compañeros le regalaron una camiseta enmarcada en la que apareció el número de partidos jugados con el Barça entre sus dos etapas en el Camp Nou: 431.

Alves, siempre alegre y divertido, lo primero que hizo al saltar al terreno de juego para calentar con su equipo fue subirse a la espalda de Marc-André Ter Stegen y saludar a empleados del club como el delegado del primer equipo, Carles Naval.

Antes, este mismo domingo, publicó en sus redes sociales una carta dirigida a los seguidores del Barça. “Hoy es un día especial para todos los barcelonistas y yo como uno más de ustedes no podría estar fuera”, dijo el brasileño.

“Todo lo que vivimos me enseñó que no importa donde uno esté, no importa cuántas vueltas dé, una vez ‘culer’ siempre ‘culer’”, siguió escribiendo Alves «Por eso no quiero que este partido sea una despedida, quiero verles otra vez, quiero abrazarlos otra vez, quiero compartir más un momento único con ustedes”.

Y añadió: “Despedirme nunca fue mi fuerte y no creo que podamos separarnos jamás. Estamos conectados por el alma y la sangre que corre por mis venas no es roja, es azulgrana”.

El sábado, el entrenador del Barça Xavi Hernández, que fue compañero de vestuario de Alves en su primera etapa como azulgrana, consideró que el brasileño merecía este homenaje que está recibiendo en el Camp Nou por todo lo que ha dado por estos colores.