Vinculan a la vicealcaldesa de Seguridad de Nueva York a grupos que promueven recortes policiales y abolición de cárceles

El nombramiento de Renita Francois como vicealcaldesa para la Seguridad Comunitaria en Nueva York ha generado cuestionamientos sobre el enfoque del gobierno local en materia de seguridad, informó The New York Post.

Francois, de 42 años, asumió el cargo con un salario anual de $290,000 dólares y estará al frente de la recién creada Oficina de Seguridad Comunitaria, una dependencia impulsada por el alcalde Zohran Mamdani con el objetivo de reformar la respuesta a llamadas al 911, especialmente en casos no violentos relacionados con salud mental.

Antes de su designación, trabajó durante cuatro años en Beyond Impact, una organización sin fines de lucro con sede en California, donde llegó a ser directora de programas.

De acuerdo con el reporte, esa entidad —anteriormente conocida como Tides Advocacy— forma parte de una red que ha recibido más de $51 millones de dólares en la última década de Open Society Foundations, el entramado filantrópico del inversionista George Soros.

El medio señala que Beyond Impact ha respaldado iniciativas vinculadas a reformas del sistema penal, como la eliminación de la fianza en efectivo, y ha apoyado organizaciones como Dream Defenders, que se define como un movimiento “abolicionista” que promueve un mundo sin prisiones ni policías, así como el Movimiento por las Vidas Negras, que impulsa el lema “Desfinanciar a la policía”.

Según su perfil profesional, Renita Francois no cuenta con experiencia directa en cuerpos de seguridad. Sin embargo, trabajó durante siete años en la administración del exalcalde Bill de Blasio, donde participó en políticas relacionadas con justicia penal.

La nueva oficina que encabezará tendrá un presupuesto de $260 millones de dólares y, por ahora, una estructura reducida. Su principal tarea será evaluar cómo transferir ciertas llamadas de emergencia no violentas, en particular las vinculadas a crisis de salud mental, desde el Departamento de Policía de Nueva York hacia trabajadores sociales y equipos civiles especializados.

El exdetective del NYPD y profesor del John Jay College, Michael Alcazar, advirtió que podría haber confusión en la gestión de emergencias. “Creo que la situación se pondrá muy mal rápidamente si hay confusión”, señaló al diario neoyorquino.

La propia comisionada de policía, Jessica Tisch, también expresó reservas durante una audiencia en el Ayuntamiento. Indicó que solo alrededor del 2% de las llamadas al 911, unas 86,000 de los 4.3 millones registradas en 2024, corresponderían a casos que podrían ser desviados fuera del NYPD.

El portavoz Sam Raskin aseguró que la nueva estructura permitirá mejorar los tiempos de respuesta y ofrecer atención más adecuada en situaciones de crisis. “Estamos construyendo un sistema coordinado que envíe profesionales de salud mental a emergencias no violentas, mientras la policía se enfoca en delitos”, explicó.

Por su parte, Francois reconoció que el cambio puede generar inquietud, pero defendió el enfoque del programa. “No queremos liderar con miedo. Queremos liderar con esperanza”, declaró.