
Un tribunal federal dictaminó que ni el estado ni la ciudad de Nueva York tienen la autoridad constitucional para impedir que los agentes de la ley del gobierno federal utilicen máscaras, pasamontañas o cubiertas faciales durante sus operativos en la región.
El fallo se fundamenta en la Cláusula de Supremacía de la Constitución de los Estados Unidos, la cual establece que la legislación federal predomina sobre las normativas estatales y locales. Según la decisión judicial, los gobiernos locales no pueden interferir en los métodos de trabajo ni en los protocolos de ejecución de las agencias federales, tales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el FBI o la ATF.
Durante el proceso, la defensa del gobierno federal argumentó que el ocultamiento del rostro es una medida indispensable para garantizar la seguridad de los agentes. Detallaron que la identificación visible de los funcionarios en operativos de alto riesgo los expone a ellos y a sus familias a tácticas de acoso en línea (doxxing), amenazas de muerte y represalias por parte del crimen organizado o grupos extremistas.
La resolución frena las iniciativas de legisladores locales de Nueva York que buscaban restringir el uso de máscaras en espacios públicos con el fin de aumentar la transparencia y la rendición de cuentas de las fuerzas de seguridad. Con esta medida, los agentes federales quedan exentos de cualquier regulación local sobre el uso de cubiertas faciales mientras se encuentren en servicio.