
Un sismo de magnitud 2.3 se registró el martes por la mañana en el condado de Westchester, al norte del estado de Nueva York, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se ubicó a 0.8 km al oeste de Sleepy Hollow y el evento se produjo a las 10:17 h, sin causar daños materiales ni víctimas, aunque fue percibido en una amplia zona del noreste del estado.
El Servicio Geológico de Estados Unidos, principal organismo encargado del monitoreo sísmico en el país, precisó que el epicentro estuvo 1.2 km al noroeste de Tarrytown, 6.1 km al norte-noroeste de Greenburgh, 7.8 km al norte de Dobbs Ferry y 121.5 km al noreste de Trenton, Nueva Jersey.
Tras el evento, más de setenta personas reportaron haber sentido el temblor en localidades que se extienden entre los condados de Clinton y Essex. Esta cantidad de reportes ciudadanos permitió precisar la extensión del área afectada y refleja la propagación de las ondas sísmicas a través del terreno rocoso y antiguo de la región.
Este tipo de movimientos telúricos es relativamente común en el norte del estado de Nueva York, aunque la región no es considerada de alta actividad sísmica.
Según el USGS, la existencia de antiguas fallas geológicas en la zona de las Adirondacks genera temblores esporádicos, casi siempre de baja magnitud y raramente destructivos. Especialistas explican que la composición densa y milenaria de la roca subterránea facilita la transmisión de las vibraciones, lo que permite que incluso movimientos leves sean sentidos a distancias considerables.