Está lunes, un avión de la línea aérea China Eastern se ha estrellado en la región de Guangxi, en el sur de China, con 132 personas a bordo cuando cubría la ruta entre las ciudades de Kunming y Cantón.

Según ha confirmado la Administración de Aviación Civil de China (CAAC). Los equipos que han conseguido llegar al lugar del siniestro, en una remota zona montañosa en las cercanías de la localidad de Wuzhou, no han detectado señales de vida, según medios chinos, en lo que se teme que podría ser el peor accidente aéreo en décadas en territorio de la China continental.

China Eastern ha confirmado que hay víctimas en un comunicado a la Bolsa de Shanghái, donde cotiza, al indicar. “Expresamos nuestro más sentido pésame por los pasajeros y miembros de la tripulación que fallecieron en el accidente”.

Hasta el momento se desconoce la causa del siniestro, ocurrido apenas tres minutos después de que el avión, en mitad de su ruta, comenzara a perder altura de modo súbito y con enorme rapidez: casi tres kilómetros por minuto.

El Boeing 737-800 se precipitó sobre las montañas de la zona de Wuzhou, en Guangxi, en lo que según vídeos que han mostrado medios chinos parece haber sido una caída en picado. El impacto desató un incendio en la zona del siniestro, extinguido posteriormente por los equipos de emergencias.

Según la CAAC, en el aparato accidentado viajaban 123 pasajeros y nueve tripulantes. El vuelo partió de la ciudad suroccidental de Kunming a las 13.11 (hora local, siete horas menos en la España peninsular), de acuerdo con los datos de la web de monitoreo aéreo FlightRadar24, que indica que el Boeing 737 tenía seis años y medio de antigüedad.

Aunque China Eastern, cuya página web ha pasado a mostrarse en blanco y negro en señal de duelo, no ha especificado el número de víctimas mortales, sí ha precisado, según indica la televisión estatal CCTV, que no figuraban ciudadanos extranjeros a bordo. La aerolínea ha abierto una línea telefónica para la atención a los familiares de los viajeros, y ha enviado un equipo al lugar del accidente.

Según los datos de FlightRadar24, el avión viajaba a las 14.19 a una altitud de 29.100 pies (8.870 metros) y a una velocidad de 457 kilómetros por hora en superficie terrestre. A unos 55 kilómetros al oeste de Wuzhou comenzó a bajar. El último punto de contacto de la aeronave se situó a las 14.22 a unos 25 kilómetros al suroeste de Wuzhou, a una altitud de 3.225 pies (989 metros) y velocidad en superficie terrestre de 376 kilómetros por hora.

Ello supondría que en apenas tres minutos el aparato descendió en picado casi 8.000 metros antes de que se perdiera todo contacto con él. Debía aterrizar en Guangzhou, en la costa este, a las 15.05.

Las tareas de rescate se ven dificultadas por lo accidentado del terreno, de difícil acceso. “Hemos enviado 25 coches de bomberos y 117 trabajadores, pero el lugar es demasiado remoto en las montañas y los coches no pueden llegar, los bomberos han tenido que acercarse a pie”, ha indicado un mando de los equipos de rescate al periódico chino Global Times.