Ucrania ha visto “sufrimiento, devastación y destrucción a gran escala” en los dos últimos meses, afirmó este jueves el coordinador en ese país de la Oficina de la ONU para las Crisis, llamando a detener “el derramamiento de sangre”.

En conferencia de prensa en Lviv, Amin Awad explicó que al menos 15,7 millones de personas en Ucrania necesitan asistencia humanitaria y protección urgentes.

“Eso representa más del 25% de toda la población de Ucrania”, recalcó.

Awad agregó que más de cinco millones de ucranianos han salido para buscar seguridad en otros países y que, además, 7,1 millones -el 17% de los habitantes de Ucrania- han sido desplazados dentro de su territorio.

Dijo que la infraestructura civil ha sido muy golpeada y precisó que todos los días son atacadas más de 136 instalaciones de salud y un promedio de 22 escuelas desde que empezó la guerra. Del mismo modo, seis millones de personas carecen de acceso regular los sistemas de agua, que han sido dañados.

El coordinador también habló del trato que se da a los prisioneros de guerra, calificándolo de “profundamente inquietante” y añadió que se desconoce el destino de los civiles en Mariúpol.

Awad reportó que los habitantes del Kherson ocupado padecen escasez de alimentos y medicinas; que en Mykolaiv no ha habido agua durante siete días; y que la devastación de los centros urbanos y la infraestructura civil en Donetska, Luhanska, Khakvska, Kyivska y Chernivska, ha interrumpido los servicios críticos para millones de personas, incluidos el agua y la atención médica.

Refugiados haciendo cola en la frontera entre Ucrania y Moldavia.

Protección y paso seguro

El funcionario recordó que los ataques a la población o la infraestructura civil son “una clara violación del derecho internacional humanitario”, y pidió que se proteja a la población y que se le permita un paso seguro.

Asimismo, subrayó que los trabajadores humanitarios enfrentan desafíos enormes que a menudo les impiden brindar asistencia en áreas donde las personas la necesitan desesperadamente.

“Hago un llamamiento para el acceso seguro y sin trabas de la asistencia humanitaria”, apuntó.

El coordinador humanitario acotó que el personal de socorro todavía no puede o no se le permite llegar a lugares como Mariúpol o Kherson, donde la población precisa con urgencia de ayuda.

Señaló también que algunas de las más de 12 millones de personas que han sido desplazadas están regresando a sus hogares.

“Como Naciones Unidas, y junto con nuestros socios humanitarios, debemos estar preparados para apoyar una solución duradera desde el principio”, puntualizó.

Awad se unió al llamado del Secretario General de la ONU a una pausa humanitaria y enfatizó la necesidad de “dejar de lado las divisiones y enfocarnos en intereses convergentes para poner fin a esta guerra sin sentido”.

Una agencia humanitaria entrega agua en un centro de desplazados en Ucrania con recursos del Fondo Humanitario para ese país.

Más recursos

La crisis humanitaria continúa deteriorándose constantemente y los trabajadores humanitarios locales e internacionales laboran día y noche para ayudar a millones de personas; sin embargo, hace falta mucho más para satisfacer las necesidades crecientes de los ucranianos.

La ONU informó que la Oficina Humanitaria de la ONU para Asuntos Humanitaria (OCHA) desembolsó 50 millones de dólares adicionales para las agencias de ayuda en el terreno.

Los recursos, provenientes de Fondo Humanitario para Ucrania se suman a los 158 millones de dólares otorgados anteriormente para las operaciones de asistencia.

Detalló que parte del dinero se destinaría a prevenir cualquier forma de violencia de género y apoyar a las sobrevivientes.