
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, sostuvieron este jueves una reunión en la Casa Blanca, en un encuentro de alto nivel destinado a mantener abiertos los canales de diálogo entre las dos principales potencias económicas del mundo, en medio de diferencias sobre comercio, tecnología, inteligencia artificial, Taiwán y la situación internacional.
Durante la ceremonia de bienvenida, Trump destacó la relación personal que ha construido con Xi y calificó de “verdadera amistad” el vínculo desarrollado entre ambos mandatarios. El presidente estadounidense afirmó que esa relación se basa en el “respeto mutuo y los intereses vitales” de los pueblos de ambos países, al tiempo que resaltó los avances alcanzados desde su visita a China en mayo.
Trump señaló que las conversaciones incluirían asuntos relacionados con la seguridad, la tecnología y la inteligencia artificial, a la que se refirió como “superinteligencia”. Según el mandatario estadounidense, las decisiones que Washington y Beijing adopten en estos ámbitos podrían tener consecuencias durante décadas.
El presidente de China, Xi Jinping, por su parte, planteó la necesidad de mantener una relación estable entre las dos potencias y afirmó que la competencia entre Estados Unidos y China debe mantenerse dentro de límites que permitan la cooperación. El mandatario chino señaló que las empresas estadounidenses son bienvenidas en China y expresó su expectativa de que las compañías chinas reciban un trato justo en Estados Unidos.
También hizo énfasis en la importancia de mantener una comunicación permanente entre ambos países, especialmente para evitar que las diferencias deriven en una confrontación. “Debemos fortalecer la comunicación”, sostuvo Xi, quien destacó que, pese a las diferencias existentes entre los sistemas y condiciones nacionales de ambos países, el diálogo continuo puede contribuir a mejorar el entendimiento, buscar puntos de coincidencia y aumentar la confianza mutua.
En materia de inteligencia artificial, Xi defendió un desarrollo tecnológico acompañado de mecanismos de control. El presidente chino sostuvo que Estados Unidos y China tienen tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la inteligencia artificial en beneficio de la humanidad y aseguró que su desarrollo debe permanecer “bajo control humano”. El tema adquiere especial importancia debido a la creciente competencia tecnológica entre Washington y Beijing.
La reunión también se desarrolló en un contexto internacional marcado por la guerra con Irán y por las tensiones alrededor de Taiwán. De acuerdo con reportes sobre las conversaciones, Xi planteó la necesidad de que Estados Unidos e Irán retomen las negociaciones, mientras que Taiwán continúa siendo uno de los principales puntos de fricción estratégica entre Washington y Beijing.
Al concluir la jornada, Trump calificó el encuentro con Xi como una “gran reunión”, reflejando el tono positivo que ambos gobiernos buscaron proyectar públicamente. Sin embargo, los principales asuntos estratégicos entre las dos potencias permanecen sujetos a futuras negociaciones.