
En un giro inesperado tras la reciente polémica en redes sociales, el presidente Donald Trump desmintió este lunes las interpretaciones que lo vinculaban con una figura mesiánica, asegurando que la controversial imagen que publicó, y luego eliminó, fue malinterpretada por el público y los medios de comunicación.
La imagen en cuestión, generada mediante inteligencia artificial, mostraba al mandatario con túnicas blancas y rojas en una escena de sanación que recordaba a pasajes bíblicos.
Sin embargo, en declaraciones ofrecidas a la prensa el 13 de abril de 2026, Trump ofreció una explicación basada en la salud pública y no en la religión.
“Pensé que era yo como un doctor y que tenía que ver con la Cruz Roja”, afirmó el presidente ante las preguntas de los periodistas. Según su versión, la intención del gráfico era simbolizar su capacidad para “curar” al país y “hacer que la gente esté mejor”, alejándose de cualquier intención de compararse con Jesucristo.
La ilustración detallaba a Trump colocando su mano sobre la frente de una persona enferma en una cama de hospital, rodeado de una luz intensa y símbolos nacionales como la Estatua de la Libertad.
A pesar de la túnica y el aura brillante, el mandatario insistió en que su lectura del arte fue estrictamente médica y patriótica.
La aclaración llega tras un fin de semana de intensas críticas provenientes de diversos sectores:
• Líderes religiosos: Sectores conservadores calificaron la imagen de “blasfemia” y “sacrilegio”, señalando que la estética de sanación divina cruzaba una línea roja.
• Conflicto con el Vaticano: La polémica se suscita en medio de una relación ya tensa con el Papa León XIV, quien recientemente ha cuestionado las políticas exteriores de la administración estadounidense.
• Retirada de redes: Tras el revuelo causado, la publicación fue eliminada de su plataforma Truth Social, aunque las capturas de pantalla ya se habían vuelto virales a nivel global.
Pese a las declaraciones del presidente, analistas de medios y expertos en comunicación política señalan que la iconografía utilizada es indistinguible de las representaciones clásicas de Jesucristo.
La mención a la “Cruz Roja” ha sido recibida con escepticismo por sus detractores, quienes consideran que la explicación es un intento de mitigar el daño entre sus votantes más religiosos.
Por ahora, la Casa Blanca busca cerrar el capítulo insistiendo en el mensaje de “sanación nacional” mientras la opinión pública permanece dividida entre quienes aceptan la explicación del “doctor” y quienes ven un persistente uso de simbolismo mesiánico en su comunicación política.