Suiza acabó con el sueño colombiano

Por: Sady Palma

El fútbol suele ser un deporte de centímetros, y hoy la fortuna le dio la espalda a Colombia. En un partido de dientes apretados y emociones al límite, la Selección de Suiza clasificó a los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras vencer a Colombia por 4-3 en la tanda de penales, luego de empatar 0-0 en los 120 minutos de juego en el BC Place de Vancouver.

El encuentro fue una auténtica batalla táctica. Desde el pitazo inicial, el ritmo fue vertiginoso, con transiciones rápidas y un mediocampo congestionado. Colombia intentó imponer condiciones de la mano de Luis Díaz, quien con su velocidad causó estragos en la banda izquierda, pero se topó constantemente con una muralla helvética liderada por el guardameta Gregor Kobel, una de las figuras de la tarde. Por su parte, Camilo Vargas también se vistió de héroe para la Tricolor, ahogando el grito de gol suizo en dos ocasiones claras durante los 90 minutos reglamentarios.

La tensión aumentó en la prórroga. El desgaste físico era evidente, pero Colombia sacó fuerzas y rozó el milagro. Primero, un cabezazo imponente de Jhon Lucumí sacudió el travesaño ante la mirada vencida de Kobel. Minutos más tarde, Jaminton Campaz tuvo la oportunidad de oro, pero su remate se marchó desviado por milímetros. El gol se negaba a llegar y el destino inevitable eran los doce pasos.

En la definición desde el punto penal, la efectividad suiza y los nervios pasaron factura. Aunque Juan Fernando Quintero, Campaz y Díaz anotaron con solvencia para Colombia, el remate de Davinson Sánchez se estrelló en el vertical y posteriormente el arquero suizo detuvo el disparo de Cucho Hernández. Finalmente, Rubén Vargas asumió la responsabilidad y con un cobro frío y cruzado selló el 4-3 definitivo.

Con este resultado, Suiza rompe un maleficio histórico y avanza a unos cuartos de final por primera vez desde 1954, donde ya espera la vigente campeona del mundo, Argentina. Para Colombia, queda el sinsabor de una eliminación dolorosa pero con la cabeza en alto, tras haber competido al máximo nivel en una cita mundialista inolvidable.