En Guatemala, el Instituto de Vulcanología (Insivumeh) ha reportado un incremento de la actividad eruptiva del volcán de Fuego, a unos 35 kilómetros (km) de la capital del país centroamericano.

“Se observan de dos a cinco explosiones por hora, así como avalanchas moderadas y fuertes”, precisó el Instituto, como consecuencia de un aumento de 3.763 msnm de la erupción.

El vocero de Protección Civil, Rodolfo García, explicó que aún no ha sido necesario evacuar a la población, pero se mantiene la comunicación con líderes y autoridades de las comunidades más vulnerables para proceder en caso de que sea necesario.

Insivumeh subraya que la actual actividad volcánica “puede anteceder a la formación de un flujo de lava hacia la barranca Ceniza, así como la ocurrencia de avalanchas fuertes y corrientes de densidad piroclástica similares a las acaecidas el pasado 4 de julio”.

Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla son los territorios más amenazados hasta el momento por lo que se insiste en seguir cada parte y “mantener a las comunidades preparadas ante cualquier eventualidad”.

La actividad volcánica levanta “una cortina de ceniza sobre” la barranca en cuestión mientras “el viento dispersa este material a distancias de entre 10 y 15 kilómetros en direcciones oeste y suroeste”,

Debido a avalanchas de menor magnitud hacia otras barrancas se percibe la caída de ceniza fina en comunidades del suroeste como La Asunción, Panimaché I y II y Morelia.

El 4 de julio ocurrieron explosiones fuertes y expulsión de cenizas, lavas y material piroclástico. En el país se encuentran activos además los volcanes Santiaguito y Pacaya.