Ronald Hicks, el nuevo arzobispo de Nueva York con la comunidad latina en su corazón

Ronald Hicks, asumió su cargo como nuevo arzobispo de Nueva York en un acto que incluyo el español, ya que tiene a la comunidad hispana en su corazón y en su escudo episcopal, que representa al arzobispo de El Salvador Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980, y a los pueblos centroamericanos.

“Me siento honrado de ser investido como el undécimo arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva York”, dijo este jueves en un encuentro con la prensa en la catedral de San Patricio de Manhattan, donde será investido.

Hicks, designado arzobispo el 8 de diciembre por el papa León XIV, no sólo pidió que el español estuviera presente en ese acto, sino que ese segmento estuviera a cargo del centroamericano Samuel Giménez, a quien elogió.

“Él es parte de mi vida, de esta misión que yo tenía en Centroamérica. Yo dejé mi corazón allá. Él representa parte de mi vida, que es familia, que es cariño, que es amor. Es un gusto tenerlo representando a la comunidad hispana”, dijo en español Hicks.

Recordó que, cuando los organizadores le preguntaron qué quería para las liturgias, dijo: “Quiero que sean de oración, santas y dignas; también quiero que sean alegres, pero no triunfantes”.

“Y luego también pedí que nos aseguráramos de incluir algo de español para que sean bilingües, basándome en mi experiencia y mi sacerdocio de 31 años de tener esta importante comunidad como parte de mi vida”, apostilló.

Al acto asisitierón líderes políticos, religiosos, de los negocios, las artes, la educación, de la jerarquía católica y el clero. “En otras palabras, ¿quiénes estarán allí? Todos”, afirmó Hicks, que se declaró “feliz” de estar en Nueva York y de su nueva etapa.

Vecino del Papa León XIV y unido a El Salvador

Hicks, de 58 años, nació en Chicago, igual que el papa León XVI, cerca de quien vivió, y estuvo cinco años en El Salvador (2005-2010) al frente de la organización Nuestros Pequeños Hermanos (NPH) para niños huérfanos y abandonados, así como dirigiendo y supervisando programas en nueve países.

En ese sentido, hoy dedicó un mensaje para la comunidad hispana: “Los quiero mucho, ha sido un honor caminar con todos ustedes y en esta arquidiócesis vamos a seguir caminando juntos”.

Precisamente, Hicks luce en su escudo episcopal un homenaje al arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero (1917-1980).

En su descripción, indica: “En el centro del campo azul se encuentra una franja blanca ondulada, conocida como faja, que presenta una ramita de romero. Esto rinde homenaje al arzobispo mártir de El Salvador, san Óscar Romero, y a los pueblos centroamericanos”.

El escudo de armas del religioso tiene como lema “paz y bien”, frase atribuida a San Francisco de Asís,  y eligió los colores verde y azul para éste.

Entre otros emblemas, incluye un corazón rojo sobre una pluma y espada que se cruzan, y que resalta el amor del obispo por su servicio misionero en El Salvador así como el sincero amor de los feligreses que le han enseñado que “el amor crece aquí”, según la descripción.