
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump conmemoró este viernes el aniversario de los atentados del 11 de septiembre encabezando una ceremonia oficial en el Pentágono, lugar que fue blanco de los ataques terroristas de 2001.
Acompañado por la primera dama, Melania Trump, y altos funcionarios de su gabinete, el mandatario rindió homenaje a las víctimas mortales y destacó la resiliencia de la nación durante un evento marcado por la solemnidad y fuertes mensajes de seguridad nacional.
Durante su discurso ante sobrevivientes, familiares y miembros de las fuerzas armadas, Trump recordó la magnitud de la tragedia y la respuesta colectiva del país.
El presidente leyó y escuchó junto a los asistentes la lectura de los nombres de las 184 personas que perdieron la vida en el impacto contra la sede del Departamento de Defensa, acompañada por el tradicional repique de campanas por cada una de las víctimas.
El jefe de la Casa Blanca aprovechó la ocasión para entrelazar el legado de aquel acontecimiento histórico con la actual política exterior y militar de su administración.
En su intervención, enfatizó la continuidad de los esfuerzos de seguridad en el ámbito internacional, señalando la postura de su gobierno frente a los desafíos geopolíticos actuales en Oriente Medio y la vigilancia sobre el programa nuclear iraní.
La ceremonia en el Pentágono contrastó con los homenajes realizados de manera simultánea en otros puntos del país, como el sector de Ground Zero en Nueva York, donde familiares y líderes políticos recordaron a los caídos en el World Trade Center.
Con los actos de este aniversario, las autoridades federales reiteraron el compromiso institucional de mantener viva la memoria de los afectados y de honrar el sacrificio de los servicios de emergencia y las fuerzas armadas.