
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no asistirá a la ceremonia de conmemoración del 25 aniversario del 11 de septiembre en la Zona Cero de Nueva York, optando en su lugar por participar en los actos oficiales organizados en el Pentágono.
La modificación en la agenda presidencial responde principalmente a la normativa protocolaria establecida por la fundación del Museo y Monumento del 11-S en Manhattan, la cual prohíbe de manera estricta los discursos de políticos durante su evento anual para mantener un carácter estrictamente solemne y apolítico.
Ante el deseo expreso del mandatario de ofrecer un mensaje público por el vigésimo quinto aniversario de los atentados, su equipo coordinó su intervención en la sede del Departamento de Defensa, donde los presidentes sí tienen permitido tomar la palabra.
Pese a su ausencia en su ciudad natal, la administración federal mantendrá representación oficial en los tres puntos clave afectados por los ataques terroristas de 2001.
Mientras Trump encabeza el homenaje en Virginia, el vicepresidente JD Vance viajará a Nueva York para asistir al evento principal en Manhattan, y otros funcionarios gubernamentales se desplazarán al monumento del vuelo 93 en Shanksville, Pensilvania.
Por su parte, la ceremonia en el bajo Manhattan contará con la presencia de destacadas figuras políticas y expresidentes del país, entre ellos Bill Clinton, Hillary Clinton, George W. Bush y Laura Bush, quienes acompañarán a las familias de las víctimas en la lectura tradicional de los nombres.