
Por: Sady Palma
En una noche donde el suspenso superó cualquier guion cinematográfico, la selección de Portugal venció 2-1 a Croacia en el Estadio Toronto, logrando una agónica clasificación a los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El encuentro, que significó el choque definitivo entre las leyendas Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, no se resolvió sino hasta el último suspiro gracias a la intervención tecnológica.
Tras un primer tiempo de dominio luso bien contenido por el arquero Dominik Livaković, las emociones estallaron en la segunda mitad. En el minuto 53, el veterano extremo Ivan Perišić capitalizó un espacio en el área para batir a Diogo Costa, poniendo en ventaja a Croacia y desatando la euforia de los ajedrezados.
El técnico portugués, Roberto Martínez, agitó el tablero con un cuádruple cambio masivo al minuto 63 que transformó la dinámica ofensiva de su equipo. Apenas cuatro minutos después, tras la revisión del VAR en el monitor, el árbitro Espen Eskås sancionó una falta sobre Renato Veiga en el área croata.
Cristiano Ronaldo, con la frialdad que lo caracteriza, cobró la pena máxima de manera impecable al minuto 67 para firmar el 1-1. Con esta anotación, el astro portugués rompió un maleficio histórico al marcar su primer gol oficial en fases de eliminación directa en Copas del Mundo. Ronaldo abandonaría la cancha sustituido en el minuto 80, visiblemente frustrado por no poder concluir la batalla en el césped.
Con diez minutos de tiempo de reposición dictados por el colegiado, el drama se elevó a niveles máximos. En el minuto 90+3, Rafael Leão dibujó un centro quirúrgico desde el sector izquierdo para que Gonçalo Ramos se elevara con autoridad y, con un testarazo inapelable, diera la vuelta al marcador dictando el 2-1.
Sin embargo, el destino guardaba una última carta. En el minuto 90+12, la grada croata estalló cuando Joško Gvardiol empujó el balón al fondo de la red lusa en lo que parecía el empate agónico. Tras una angustiante revisión en el sistema de videoarbitraje que tomó varios minutos, el VAR determinó una posición adelantada previa de Igor Matanović, invalidando de forma definitiva la jugada.
Con el silbatazo final, Croacia se despidió con honor del certamen mundialista, marcando el fin de la era dorada de Luka Modrić en los mundiales.
Por su parte, Portugal avanza a la siguiente ronda del cuadro principal, donde protagonizará un electrizante Clásico Ibérico frente a España el próximo lunes 6 de julio en la ciudad de Dallas.