¿Por qué Israel bombardea el Líbano?

La reciente escalada de bombardeos israelíes en territorio libanés no es un evento aislado, sino el resultado de una guerra regional que alcanzó un punto crítico a finales de febrero de 2026.

A diferencia de conflictos anteriores, los ataques actuales están directamente conectados con la guerra abierta que Israel y Estados Unidos lanzaron contra Irán el 28 de febrero de 2026.

  • La “Tregua Selectiva”: Aunque recientemente se anunció un alto el fuego entre Irán y la coalición liderada por EE. UU., Israel sostiene que este acuerdo no incluye al Líbano ni a Hezbolá.
  • Presión sobre el “Eje de Resistencia”: Israel utiliza el bombardeo para evitar que Irán utilice a sus aliados libaneses como una vía de escape o una herramienta de represalia tras haber perdido parte de su infraestructura nuclear y militar en territorio iraní.

Hezbolá no es solo un grupo armado; es la fuerza militar no estatal más poderosa del mundo y el principal aliado de Irán en la frontera norte de Israel. Los objetivos de Israel al bombardearlos son:

  • Impedir el reabastecimiento: Tras meses de combate, Israel busca destruir los túneles y rutas de suministro que conectan el valle de la Becá con Siria.
  • Eliminación de liderazgo: Continuando con la estrategia que acabó con Hasán Nasrala en 2024, Israel ha intensificado los ataques selectivos contra nuevos líderes, como Naim Kassem, para descabezar la organización.
  • Cumplimiento de la Resolución 1701: Israel justifica sus incursiones y bombardeos por el incumplimiento de la retirada de Hezbolá al norte del río Litani, una zona que debía estar libre de milicias según acuerdos internacionales de 2006.

La situación es inusual porque el propio gobierno libanés ha tomado una postura crítica hacia Hezbolá en 2026:

  • El Estado libanés ha prohibido oficialmente las actividades militares de Hezbolá para evitar la destrucción total del país.
  • Sin embargo, como el grupo mantiene su arsenal, Israel bombardea bajo el argumento de que el gobierno central no tiene el poder real para desarmarlos, lo que convierte a cualquier infraestructura compartida en un “objetivo militar”.

Para el gobierno de Benjamín Netanyahu, el objetivo político interno es permitir el regreso de los miles de israelíes que fueron evacuados del norte del país desde octubre de 2023.

Israel considera que la única forma de garantizar la seguridad en el norte es mediante la destrucción sistemática de la capacidad de fuego (cohetes y drones) de Hezbolá, lo que explica la intensidad de los ataques en Beirut y el sur del Líbano.

De esta manera Israel bombardea el Líbano para desmantelar la capacidad de Hezbolá de actuar como el “brazo armado” de Irán, aprovechando el debilitamiento del régimen de Teherán para intentar cambiar el mapa de seguridad en su frontera norte de manera definitiva.