
Las puertas de los centros de votación en el área triestatal se abrieron puntualmente a las 7:00 a. m. de este domingo 12 de abril, dando inicio a una jornada histórica para la comunidad peruana residente en el exterior.
En un proceso marcado por una fragmentación política sin precedentes, los electores ya se encuentran ejerciendo su derecho al voto para elegir a la próxima fórmula presidencial y a los integrantes del nuevo sistema bicameral.
Desde tempranas horas, se han registrado filas en los dos puntos estratégicos habilitados por el Consulado General del Perú en Nueva York. El Queens College, en Flushing, funciona como la sede principal albergando el grueso de las mesas de sufragio, mientras que el local de Butler Street en Brooklyn opera simultáneamente para facilitar el flujo de ciudadanos en dicho condado.
Esta elección no es menor: el voto en el extranjero representa aproximadamente el 5% del electorado nacional, un bloque que los analistas consideran “decisivo” dada la paridad que muestran las proyecciones y la cantidad récord de 36 planchas presidenciales en competencia.
Las autoridades consulares han reiterado que el proceso se mantendrá activo hasta las 5:00 p. m. (hora local). Para participar, los ciudadanos deben tener en cuenta los siguientes puntos críticos:
• Documentación: Es obligatorio presentar el DNI físico (azul o electrónico). Se ha confirmado que los documentos caducos son válidos para este proceso, pero bajo ninguna circunstancia se permitirá votar con el pasaporte.
• Residencia: Solo están habilitados aquellos ciudadanos que realizaron su cambio de domicilio al área de Nueva York antes del cierre del padrón, efectuado el 14 de octubre de 2025.
• Consulta de Mesa: Se insta a los votantes a verificar su número de mesa y aula en el portal oficial de la ONPE antes de llegar al recinto para evitar aglomeraciones.
El ambiente en los centros de votación se percibe con calma y una alta expectativa. Con una oferta electoral tan amplia y la implementación de la bicameralidad, la comunidad peruana en Nueva York vuelve a demostrar que, a pesar de la distancia física, su peso político sigue siendo fundamental para el destino democrático del Perú.