Un juez de Perú dictó una condena de dos años y medio de prisión preventiva a Yenifer Paredes, cuñada del presidente Pedro Castillo, mientras es investigada por su presunta participación en una organización criminal para lavar activos, a la que también pertenecerían el mandatario y la primera dama.

Además, el juez señaló que existía “una alta probabilidad de peligro de fuga”, por lo que no se podía dictar otra medida que la prisión preventiva.

La sospechosa lleva detenida desde el 10 de agosto, al día siguiente de que la policía la buscara sin éxito en el palacio presidencial, donde la buscó incluso debajo de la cama del mandatario.

El mandatario no se ha pronunciado. Pero el 10 de agosto, cuando Paredes se entregó a la justicia dijo que “sacarán de todo para seguir golpeando a mi familia, a mis padres, hermanos, es parte de la lucha, pero no me van a doblegar. El caso de mi hija Yenifer, es parte de la vida política en el Perú y sé que junto a ustedes saldremos adelante para lograr un país más justo”.

La fiscalía acusa a Castillo, a varios de sus familiares, al actual ministro de Transportes, Geiner Alvarado, y a José Medina, alcalde del pueblo donde vivía el mandatario, de integrar un grupo criminal.