
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reveló durante su primera alocución presidencial que las pérdidas físicas directas ocasionadas por el terremoto del pasado 10 de agosto ascienden preliminarmente a cerca de 30 billones de pesos, equivalentes a unos 9.600 millones de dólares.
La cifra se obtuvo a partir de una modelación técnico-científica realizada por una firma privada que evaluó el impacto en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, zonas que registraron las mayores afectaciones materiales tras el movimiento telúrico.
De acuerdo con el informe preliminar presentado por el mandatario, el desglose de los daños estructurales indica que aproximadamente 24,5 billones de pesos corresponden a afectaciones en edificaciones, tanto residenciales como comerciales, mientras que los 5,5 billones de pesos restantes se concentran en daños a la infraestructura pública y redes de servicios esenciales.
El jefe de Estado aclaró que estas estimaciones iniciales están sujetas a ajustes progresivos a medida que avancen los censos definitivos y el levantamiento oficial de información en los municipios damnificados.
Para hacer frente a la contingencia, el Gobierno nacional anunció la puesta en marcha de un plan integral de reconstrucción que contempla la entrega prioritaria de subsidios de arrendamiento y vivienda para las familias que perdieron sus hogares.
Asimismo, la administración federal hizo un llamado enfático a la articulación y el apoyo solidario del sector privado y del sistema financiero nacional para acelerar la recuperación económica y social de las regiones golpeadas por el desastre natural.