Nueva York se tiñe de verde para celebrar a San Patricio

Nada pudo detener hoy la marea verde que inundó el corazón de Manhattan. En su edición número 265, el desfile de San Patricio reafirmó que, aunque sea por un día, Nueva York  baila al son de las gaitas.

Desde las 11:00 de la mañana, el eco de las bagpipes (gaitas) comenzó a rebotar entre los rascacielos. El desfile, encabezado por el Gran Mariscal Robert J. McCann, fue un despliegue de folklore puro.

Miles de hombres en kilts de tartán, con el corazón encendido, marcaron el paso desde la calle 44 hasta la 79, escoltados por el icónico Regimiento 69 de la Guardia Nacional.

Uno de los momentos más vibrantes ocurrió frente a la Catedral de San Patricio. Allí, bajo las agujas neogóticas, la multitud se sumió en un silencio respetuoso cuando el Arzobispo Ronald A. Hicks bendijo a los marchantes.

Fue un contraste fascinante: el gris de la piedra de la catedral contra el verde eléctrico de los sombreros, las banderas tricolores de Irlanda y los tréboles pintados en las mejillas de los niños.

Al caer la tarde, cerca de las 5:00 PM, los últimos estandartes se recogieron en la calle 79, pero la fiesta apenas comenzaba. A medida que el sol se ocultaba tras el Central Park, la celebración se trasladó a los pubs de Midtown y Queens, donde la cerveza oscura y la música tradicional prometen sonar hasta que el último trébol se marchite.