

Las instalaciones de la alcaldía de Nueva York y diversos espacios públicos de la ciudad comienzan a vestirse con tonos anaranjados tras la llegada masiva de flores de cempasúchil, un símbolo fundamental de las celebraciones del Día de Muertos.
La iniciativa busca rendir homenaje a la creciente comunidad mexicana e hispana de la metrópoli, transformando los recintos gubernamentales e icónicos puntos urbanos en un reflejo de las tradiciones milenarias mesoamericanas.
Las autoridades locales, en colaboración con organizaciones culturales y colectivos de artesanos, han dispuesto la colocación de estas emblemáticas floraciones para adornar altares, ofrendas institucionales y pasillos transitables.
De acuerdo con la creencia tradicional, el vivo color y el aroma característico del cempasúchil funcionan como una guía para que las almas de los difuntos encuentren el camino de regreso al mundo terrenal durante las festividades de inicio de noviembre.
El despliegue botánico y cultural no solo contempla la sede de la alcaldía, sino que se extiende a sitios de alto impacto turístico y comunitario como el Rockefeller Center, el Jardín Botánico de Brooklyn y diversos parques de la ciudad.
Con este gesto de inclusión e intercambio cultural, la administración neoyorquina reafirma el valor de la diversidad étnica que define a la metrópoli, ofreciendo a residentes y visitantes un espacio de memoria, respeto y celebración comunitaria.