Nueva York presenta un plan histórico para acelerar los autobuses en Central Brooklyn

Autoridades municipales, representantes del transporte público y agrupaciones de usuarios celebraron una asamblea comunitaria en las instalaciones de CUNY Brooklyn College con el objetivo de abordar las deficiencias del servicio de autobuses en Central Brooklyn e impulsar un plan integral de mejoras.

El encuentro contó con la participación de funcionarios de la Oficina del Alcalde, el Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYDOT), la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) y la Oficina del Alcalde para Personas con Discapacidades, quienes escucharon directamente los reclamos e inquietudes de los pasajeros de las avenidas Flatbush, Church y Utica.

Durante la jornada se expuso la crítica situación que enfrentan a diario miles de usuarios en estos tres corredores clave, considerados entre los más transitados de la ciudad. Según estudios presentados en la asamblea, las más de 150.000 personas que utilizan las 13 líneas de autobús que cruzan esta zona experimentan velocidades promedio de apenas dos millas por hora debido a la intensa congestión vehicular.

Esta extrema lentitud impacta de manera directa en familias de trabajadores, inmigrantes y residentes de bajos ingresos, registrándose altos índices de demoras bajo condiciones climáticas extremas, gastos imprevistos en servicios privados de transporte e incluso sanciones laborales derivadas de los retrasos habituales.

Como respuesta a este panorama, las agencias de transporte detallaron la estrategia conjunta denominada “Próxima parada: Autobuses rápidos, mejores servicios”. Esta iniciativa contempla inversiones tanto a corto como a largo plazo que incluyen el diseño e implementación de carriles exclusivos para autobuses, la optimización de los semáforos, el refuerzo del control mediante cámaras automatizadas de fiscalización y una reestructuración de la circulación en intersecciones complejas como Flatbush Junction. La meta central del proyecto es elevar la velocidad de los autobuses hasta en un 20 % en 50 corredores prioritarios a lo largo de toda la ciudad.

Un pilar fundamental presentado en la reunión fue el compromiso con la accesibilidad e inclusión social. La Oficina del Alcalde para Personas con Discapacidades enfatizó que se duplicará el ritmo de adecuación de paradas inaccesibles, pasando de 25 a 50 intervenciones anuales, además de proyectar la instalación de asientos en más de 800 paradas para el año 2026.

Estas acciones vendrán acompañadas de la incorporación de autobuses modernos equipados con rampas mejoradas, avisos de audio automatizados y espacios adaptados para sillas de ruedas.

Por su parte, la organización de pasajeros Riders Alliance destacó la importancia de la movilización comunitaria para garantizar que estas promesas institucionales se traduzcan en obras concretas. Las autoridades enfatizaron que esta asamblea pública representa el inicio de una serie de talleres participativos donde se continuará recogiendo la opinión ciudadana para moldear la transformación del transporte público en la ciudad.