
La ciudad de Nueva York ha dado el primer paso oficial para la implementación de su esperado impuesto a las segundas viviendas, conocido como “pied-à-terre”. Este jueves, el alcalde Zohran Kwame Mamdani y el comisionado del Departamento de Finanzas (DOF), Richard Lee, anunciaron el envío de las primeras notificaciones por correo a los propietarios que podrían estar sujetos a este nuevo gravamen.
La medida, propuesta en conjunto con la gobernadora Kathy Hochul y el Estado de Nueva York, se aplicará a viviendas de una a tres familias, condominios y cooperativas de vivienda en aquellos casos donde el propietario mantenga su residencia principal en otro lugar.
El impuesto, anunciado originalmente el pasado mes de abril, forma parte del plan de la administración para equilibrar el histórico déficit presupuestario de la ciudad sin recurrir a recortes de servicios esenciales.
«Cuando asumí el cargo, dejé en claro que nuestra ciudad necesitaría soluciones a largo plazo para sus desafíos fiscales», declaró el alcalde Mamdani. «Prometí que les cobraríamos impuestos a los ricos, y con nuestro nuevo impuesto pied-à-terre, eso es exactamente lo que hemos hecho. Hoy damos el primer paso para recaudar ingresos fundamentales que financiarán nuestros parques, escuelas y bibliotecas».
Para gestionar la entrada en vigor del gravamen y evitar confusiones, el Departamento de Finanzas ha desplegado una serie de recursos de asistencia. Entre ellos destaca el lanzamiento de un portal web dedicado (nyc.gov/npsurcharge), el cual incluye una herramienta para comprobar la elegibilidad de la propiedad y una plataforma segura para la carga de documentos.
Asimismo, la ciudad ha invertido en capital humano para asegurar una transición fluida. Se han financiado 13 nuevos puestos en el DOF para asistir directamente a los dueños de inmuebles, y se han sumado 11 posiciones adicionales en la Oficina de Apelaciones Fiscales Administrativas (OATA) para gestionar los casos de disputa.
El comisionado del DOF, Richard Lee, enfatizó el compromiso de la ciudad con un proceso equitativo. «Nos aseguraremos de que el proceso se lleve a cabo de manera transparente y con un cuidado meticuloso en cada etapa», señaló Lee, destacando que los operadores del 311 ya han sido capacitados para responder dudas sobre el recargo.
La iniciativa parece estar ganando tracción en la opinión pública. A principios de esta semana, el consejo editorial de The New York Times publicó una columna respaldando la medida, calificándola como «una victoria para Nueva York».
El Departamento de Finanzas informó que contará con personal capacitado específicamente para manejar casos únicos o complejos, garantizando que haya consistencia en las determinaciones. Los propietarios que deseen más información o necesiten presentar una apelación pueden visitar el sitio web de la agencia o comunicarse a la línea de ayuda 311.