
En una ofensiva histórica por proteger el bolsillo de los consumidores, la ciudad de Nueva York multó a decenas de agencias de alquiler de vehículos tras descubrir prácticas de facturación engañosas y tarifas ocultas que afectaban tanto a residentes como a turistas.
La intervención, impulsada por las autoridades locales y el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP), representa la primera revisión a fondo del sector automotriz en más de una década y busca garantizar la absoluta transparencia comercial.
Durante las inspecciones sorpresa realizadas en diversos establecimientos del área metropolitana, los inspectores detectaron al menos 56 infracciones a las normativas vigentes.
Entre las principales irregularidades sancionadas figuran la imposición de cargos sorpresa por combustible, la facturación arbitraria de seguros opcionales y la inclusión de cobros administrativos o de asistencia en carretera que jamás fueron notificados al cliente durante la cotización inicial o la reserva digital.
Las autoridades señalaron que estas tácticas desleales violan el principio fundamental de que el precio anunciado debe coincidir exactamente con el monto final abonado por el usuario.
Asimismo, varias agencias fueron penalizadas por omitir información obligatoria sobre los derechos del consumidor y por no exhibir de forma visible las políticas de cancelación y reembolso.
Con esta medida, el gobierno municipal advierte que mantendrá una fiscalización estricta sobre la industria del transporte para erradicar los cobros abusivos y restablecer la confianza en el mercado local.