Nueva York destina 2 millones de dólares para reaperturar acuario

La alcaldía de Nueva York ha realizado la reapertura de una emblemática atracción marina en Brooklyn. Durante la ceremonia de presentación de las renovadas instalaciones de la exhibición Sea Cliffs en el Acuario de Nueva York, ubicado en el histórico paseo marítimo de Coney Island, el alcalde Mamdani protagonizó un curioso encuentro al dejarse besar por una de las focas residentes del recinto.

El evento celebraba la culminación de un proyecto de remodelación que contó con una inversión pública de 2 millones de dólares destinadas a modernizar el espacio. Las obras en Sea Cliffs, un hábitat al aire libre diseñado para recrear las costas rocosas del Atlántico y del Pacífico, incluyeron mejoras estructurales en las piscinas, la instalación de sistemas avanzados de filtración de agua marina y la adecuación de miradores de observación para que el público pueda apreciar de cerca a especies como focas comunes, leones marinos y pingüinos.

La peculiar interacción ocurrió mientras la comitiva municipal recorría la plataforma superior del tanque principal. Al acercarse al borde para interactuar con los cuidadores del acuario, uno de los ejemplares se aproximó a la cornisa y, ante la mirada de los asistentes y los medios de comunicación presentes, se inclinó para darle un húmedo y afable beso en la mejilla al alcalde Mamdani, quien reaccionó entre risas ante la imprevista muestra de afecto.

Más allá del anécdota que acaparó la atención de la jornada, la administración local y las autoridades del acuario, administrado por la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS), enfatizaron el impacto socioeducativo de la inversión.

Las autoridades destacaron que cuidar la infraestructura urbana también implica proteger los espacios culturales y recreativos que enriquecen la convivencia familiar y fomentan la conciencia sobre la conservación de la fauna marina.

Con las obras concluidas, la exhibición Sea Cliffs vuelve a estar totalmente abierta al público, consolidándose como uno de los principales atractivos educativos del sur de Brooklyn y proyectando recibir a cientos de miles de visitantes locales e internacionales durante la temporada.