Familiares y amigos cercanos se reunieron este sábado 7 de marzo en la Funeraria McMahon, Lyon & Hartnett de White Plains para dar el último adiós al legendario trombonista y compositor de salsa, fallecido el 21 de febrero a los 75 años.
Manager del artista Willie Colón, Pietro Carlos Corea.
Con la discreción que la familia pidió desde el primer momento, este sábado 7 de marzo se realizó el velatorio privado de William Anthony Colón Román, conocido mundialmente como Willie Colón, en la Funeraria McMahon, Lyon & Hartnett, ubicada en 491 Mamaroneck Avenue, White Plains, Nueva York. El acto, reservado para familiares y amigos íntimos entre las 3:00 y las 8:00 de la tarde, marcó el inicio del proceso de despedida oficial al músico puertorriqueño que transformó la salsa en un fenómeno global desde las calles del sur del Bronx.
Una despedida íntima antes del adiós masivo
El velatorio de este sábado fue concebido como un espacio exclusivo para quienes convivieron más de cerca con el artista. Rodeado de flores enviadas por colegas del mundo de la música latina, el recinto acogió a la viuda del músico, Julia Colón Craig, con quien estuvo unido en matrimonio durante 49 años, así como a sus hijos William David, Adam Diego, Alejandro Miguel y Patrick Antonio, su hermana Isabell Brentson, seis nietos y tres bisnietos.
La jornada de este sábado abrirá paso a un velatorio público mañana domingo 8 de marzo, en el mismo recinto y en el mismo horario, donde se espera la presencia de cientos de fanáticos, músicos y figuras del espectáculo latino que desean rendir homenaje al hombre que convirtió el trombón en símbolo de identidad caribeña en Nueva York.
Un legado que trasciende décadas
Willie Colón falleció el 21 de febrero de 2026 en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, en Bronxville, tras ser hospitalizado de emergencia el 18 de febrero por complicaciones respiratorias asociadas a la enfermedad pulmonar intersticial difusa (ILD). Tenía 75 años. Nacido el 28 de abril de 1950 en el sur del Bronx, de padres de origen puertorriqueño, Colón grabó su primer álbum a los 16 años junto al fallecido Héctor Lavoe, dando inicio a una de las duplas más legendarias en la historia de Fania Records.
A lo largo de su carrera, Colón acumuló más de 32 álbumes, nueve Discos de Oro y cinco de Platino, con colaboraciones estelares junto a figuras como Rubén Blades y Celia Cruz. Fue nominado ocho veces al Grammy en la categoría tropical y recibió múltiples reconocimientos por su activismo político y social, incluida la Medalla de Honor de Ellis Island en 2018. La revista Billboard lo nombró en 2015 como uno de los 30 artistas latinos más influyentes de todos los tiempos.
El mundo de la salsa en duelo
Desde que se confirmó el fallecimiento, músicos y personalidades de la escena latina no han escatimado en palabras para despedir al llamado El Malo del Bronx. Rubén Blades, su histórico compañero musical, fue uno de los primeros en expresar su consternación. Por su parte, Jerry Rivera destacó que Colón supo convertir el barrio en sinfonía y el trombón en una bandera identitaria. Víctor Manuelle lo definió como un productor visionario que transformó el sonido de la salsa, mientras el merenguero dominicano Wilfrido Vargas señaló que su influencia trascendió al Caribe para llegar al mundo entero.
Los próximos actos del homenaje
Luego del velatorio público de este domingo, el lunes 9 de marzo a las 9:30 de la mañana se celebrará una misa funeral pública en la Catedral de San Patricio, en el 631 de la Quinta Avenida de Manhattan, uno de los templos más emblemáticos de Estados Unidos. El entierro, en contraste, será en ceremonia privada, según lo dispuesto por la familia.
En lugar de flores, la familia ha solicitado que quienes deseen honrar su memoria realicen contribuciones al programa de investigación sobre enfermedades pulmonares intersticiales (ILD) de la Universidad de Columbia, institución que trabaja en el avance del tratamiento de la enfermedad que aquejó a Colón en sus últimos años de vida.
Willie Colón deja tras de sí una obra que sigue siendo banda sonora de generaciones. Su música, que mezcló el barrio con la elegancia y la identidad cultural con la rebeldía, permanece como uno de los pilares más sólidos de la historia de la salsa latinoamericana.