
Las comunidades migrantes del estado de Nueva York que dependen del envío de dinero a sus países de origen cuentan con nuevas salvaguardas financieras.
La gobernadora Kathy Hochul, junto con el Departamento de Servicios Financieros y la Fiscalía General, anunció un acuerdo estratégico para blindar los corredores de remesas frente a la posible adquisición de la procesadora Intermex por parte de Western Union.
El pacto establece que la compañía deberá mantener operativas las redes de locales actuales en los códigos postales donde operaba Intermex y conservar los servicios de transferencia activos durante al menos tres años. Los beneficios de esta medida aplican de manera directa a los flujos financieros dirigidos hacia México, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú.
Asimismo, la normativa implementa un estricto control de tarifas que impide que los aumentos de comisiones superen los niveles de inflación durante el periodo establecido.
Para garantizar el cumplimiento, Western Union estará obligada a presentar informes periódicos y a financiar una auditoría independiente, asegurando la estabilidad económica de miles de familias que sostienen sus economías a través de estas remesas.