
En una ciudad donde encontrar un baño público suele ser una odisea que termina en la compra obligada de un café o en largas caminatas hacia el parque más cercano, la administración del alcalde Zohran Mamdani ha decidido intervenir.
La Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York (NYCEDC) ha lanzado oficialmente una licitación (RFP) de 4 millones de dólares para instalar unidades de baños modulares de alta tecnología en los cinco distritos.
El proyecto no es solo una cuestión de higiene, sino una pieza clave de la estrategia política de Mamdani para sus primeros 100 días de mandato. El objetivo es claro: desplegar infraestructura de forma rápida y barata, evitando las costosas y eternas obras subterráneas de alcantarillado que suelen retrasar este tipo de proyectos durante años.
Durante el anuncio oficial en el alto Manhattan, el alcalde Mamdani subrayó que el acceso a un sanitario es un derecho humano básico que impacta desproporcionadamente a los trabajadores esenciales.
“Para los repartidores, vendedores ambulantes y conductores, el lugar de trabajo es la calle. Ellos no tienen la oficina de un baño para entrar, y no deberían ser castigados por eso”, declaró el mandatario.
El programa piloto busca instalar unidades autónomas, autolimpiantes y totalmente accesibles, que además incluirán estaciones de llenado de agua, atendiendo a la creciente demanda de sostenibilidad y salud pública.
La gran innovación de este plan radica en el modelo modular. Al ser estructuras prefabricadas, la ciudad espera evitar los errores del pasado, donde la construcción de un solo baño en un parque podía costar millones de dólares y tardar una década. Siguiendo el ejemplo de ciudades como Portland o Washington D.C., Nueva York planea tener estas unidades operativas para el verano de 2026.
Actualmente, la ciudad cuenta con unos 1,000 baños públicos, pero el 70% están confinados dentro de los parques. El nuevo enfoque de las agencias de Transporte (DOT) y Parques es colocar estas nuevas unidades en puntos estratégicos del entramado urbano: aceras, perímetros de parques y zonas de alto tráfico peatonal.
La NYCEDC estará recibiendo propuestas de empresas constructoras y tecnológicas hasta el 24 de febrero de 2026. Los criterios de selección no solo evaluarán el costo, sino también la durabilidad y la facilidad de mantenimiento, un punto crítico dado el historial de vandalismo y falta de limpieza que ha afectado a intentos previos de baños públicos en la Gran Manzana.
Con este movimiento, la administración Mamdani busca demostrar que la ciudad puede ser “envidia del mundo” no solo por sus rascacielos, sino por la dignidad de su infraestructura más básica.