En un acto oficial, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Kwame Mamdani, firmó la ley que autoriza el funcionamiento de terrazas y comedores al aire libre durante todo el año.
La medida elimina de forma definitiva la prohibición estacional que obligaba a los establecimientos gastronómicos a retirar sus instalaciones de la vía pública durante los meses de invierno, permitiendo así una operación continua y sin interrupciones.
Durante la presentación del proyecto de ley impulsado por el concejal Lincoln Restler, el mandatario neoyorquino destacó que la iniciativa cumple una promesa fundamental de su administración para devolver la vitalidad a los barrios.
Mamdani señaló que, “llueva o truene, haga sol o nieve, en la ciudad de Nueva York, si lo desean, podrán comer y estar juntos al aire libre”, subrayando que este tipo de espacios han transformado las calles en centros comunitarios y han sido determinantes para mantener con vida a los pequeños negocios tras la crisis sanitaria.
Al abordar el impacto económico de la norma, el alcalde criticó el esquema de la administración anterior, señalando que las restricciones invernales obligaban a los comerciantes a invertir decenas de miles de dólares en estructuras que debían demoler pocos meses después.
Según explicó, este costo provocó que la gran mayoría de las pequeñas empresas optara por retirarse del programa. Mamdani afirmó que esta firma refleja una decisión política diferente que permitirá a los locales mantener sus estructuras de forma permanente y adaptar materiales de protección contra el frío, lo que generará un incremento sustancial en la participación de los restaurantes locales.
En la ronda de preguntas con los medios de comunicación, el edil también abordó diversos temas de la agenda municipal. En materia de seguridad vial, tras calificar de trágicos los recientes atropellos reportados en la ciudad, reafirmó el compromiso del gobierno con la iniciativa Visión Cero y anunció que se reactivará el proyecto de rediseño de la Tercera Avenida, el cual llevaba un largo período paralizado.
Finalmente, respecto a los retrasos detectados en los pagos a los proveedores del programa de educación infantil 2-K, Mamdani catalogó las demoras como “inaceptables” y detalló que su administración trabaja para reconstruir la capacidad del personal afectado.
Para corregir estas deficiencias, el alcalde destacó la puesta en marcha de una inversión de 43 millones de dólares orientada a la contratación de 200 personas, además de la simplificación del registro de contratos y la entrega de asistencia financiera directa a los centros afectados antes del inicio del año escolar.